Lucydalia Baca Castellón
A parecer, las partes no lograron ponerse de acuerdo con el precio y por eso no hubo cosecha durante el ciclo agrícola que culmina.
El vicepresidente de la comisión, Melvin Somarriba, lamenta que la oportunidad que ese mercado significaba para productores y exportadores no se haya concretado. “Pero ese es un mercado donde la empresa privada no llega y por tanto no podemos hacer nada”, aseguró.
[/doap_box][doap_box title=»Exportaciones totales siguen desacelerándose» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La entidad reportó, además, una disminución del 1.87 por ciento en el volumen de las exportaciones durante el primer trimestre de 2012. El volumen de las exportaciones entre enero y marzo de este año sumó 517 toneladas métricas, mientras que en el mismo período de 2011 fue de 527 toneladas métricas, precisó la fuente.
Según las cifras del Cetrex, el ritmo de las exportaciones nicaragüenses disminuyó en marzo, luego de que en los primeros dos meses del año se registrara un aumento del 16.7 por ciento. Si se compara con el ritmo de crecimiento de meses anteriores, la desaceleración es mayor, pues en enero del año pasado, por ejemplo —respecto al mismo mes del 2010—, el crecimiento de las divisas fue del 50 por ciento y al cierre del año fue del 23.36 por ciento.
Hasta marzo, Estados Unidos continuó como el principal destino de las exportaciones de Nicaragua, con 215 millones de dólares, seguido de Venezuela (88.7 millones) y Canadá (79.5 millones).
[/doap_box]
Las restricciones que el Gobierno impuso en el 2010 a la exportación de frijol rojo pusieron en riesgo un rubro que llegó a generar 80 millones de dólares. A pesar que a inicios de este año los exportadores lograron que la suspensión se levantara, como era de esperarse los principales compradores ya habían encontrado nuevos proveedores y el frijol de seda nicaragüense aún no logra volver a posicionarse en el mercado externo.
“Como dejamos desabastecido el mercado por más de un año, otros países aprovecharon la oportunidad para meter su producto. Los clientes encontraron un frijol similar en tamaño y en color en Etiopía. Los mayores compradores de Estados Unidos, El Salvador y un poco los de Costa Rica exportaron grandes cantidades desde Etiopía y China”, señala Melvin Somarriba Rojas, vicepresidente de la Comisión Nacional de Frijol de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).
Enrique Zamora, director de Agropecuaria Lafise, lamenta que un mercado que estaba creciendo con tanto dinamismo se haya afectado de esta manera, ya que el cierre repentino de los mercados, no solo afecta “credibilidad” ante los clientes, sino toda la cadena de comercialización.
Las restricciones a la exportación de frijol nunca fueron aclaradas por las autoridades. En un primer momento se atribuyó a problemas fitosanitarios, luego a la necesidad de garantizar el abastecimiento local y finalmente al supuesto cambio de autoridades que nombraría el nuevo gobierno después de las pasadas elecciones de noviembre del 2011.
Zamora opina que para volver a dinamizar las exportaciones se necesitan muchos esfuerzos que van desde poner a operar nuevamente las plantas empacadoras, hasta recuperar la credibilidad ante los compradores.
Afortunadamente la similitud del frijol etíope y chino con el nicaragüense es únicamente en color y tamaño. En sabor no hay coincidencia, por lo que el frijol local tiene oportunidad de recuperar su mercado de exportación, que en su mejor año, el 2008, superó los 80 millones de dólares.
Sin embargo, Somarriba explica que en las visitas que han hecho a sus clientes, especialmente en Estados Unidos y El Salvador han encontrado que tienen grandes existencias del producto que compraron, que por su calidad no han logrado vender.
SITUACIÓN SUPERADA
Los exportadores nicaragüenses deben esperar a que los compradores salgan de ese inventario y en otros casos que se recuperen de las pérdidas que les provocó, para que reanuden las compras de frijol nicaragüense.
Además de los esfuerzos que realizan los exportadores para recuperar sus mercados, es fundamental que se mantenga la decisión del Gobierno de no restringir la exportación del grano, para evitar nuevos daños, advierte Zamora.
“Según las últimas conversaciones que tuvimos con el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) creemos que esa situación ya está superada y que no volveremos a pasar por otra situación de cierre de fronteras”, dice Somarriba.
Mientras, el proceso de recuperación del mercado avanza; en este momento los exportadores enfrentan cierta escasez del grano y no entienden por qué.
HAY ESCASEZ
A inicios de este año la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) confirmó que la cosecha alcanzaría los cinco millones de quintales. El consumo local no supera los tres millones por lo que la disponibilidad para la exportación era de unos dos millones de quintales aproximadamente.
Somarriba considera que el descenso en el precio que provocó la caída de las exportaciones, podría haber empujado a los productores a “guardar” el grano para esperar mejores precios.
Tampoco se descarta que parte de la cosecha haya salido de contrabando hacia El Salvador o que, como en su momento denunció el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), mientras a los exportadores aglutinados en APEN se les impedía exportar el grano, otras empresas lo estuvieran haciendo.
La comisión del frijol espera que la supuesta escasez se resuelva en las próximas semanas ya que el precio al productor ha subido. A inicios del año estaba en 500 córdobas por quintal y ahora se paga entre 800 y 900 córdobas.
El sector espera recuperar por completo su mercado en lo que resta del año. Sin embargo, están conscientes que existen algunas amenazas, entre ellas la decisión de las autoridades de Guatemala de impulsar el cultivo de unas 2,000 manzanas de frijol rojo, que seguramente competirá con el local. Ecuador también está impulsando el cultivo de este grano y podría igualmente competir por los compradores.
También causa incertidumbre el daño que puede provocar la presencia del fenómeno climático La Niña a la cosecha de primera que está próxima a sembrarse.