Cartas al Director

En busca del país de nunca jamás

La búsqueda del País de Nunca Jamás es tan remota como inalcanzable. Es verdad que este no existe en ninguna parte, pero ¿por qué esta búsqueda que nos ha vuelto escépticos, si desconfiamos de todo y de todos, nos ponemos la careta del Güegüense, reímos y pretendemos burlarnos de aquellos que nos oprimen? Gobiernos vienen y van, nos sentamos a esperar sus promesas y luego… en eso quedamos, en puras promesas.

Orteguistas se levantan exigiendo primarias para elegir a sus representantes. Gritan para eliminar “el dedazo”. ¡Increíble! Hay despliegue de noticias, denuncias, señalamientos de que “el dedazo” viene de arriba. Nos alegramos porue por fin el pueblo despierta. Luego, silencio. ¿Qué pasó? ¿Hubo primarias? No lo sabemos.

Vienen los tranques de los llamados Defensores de la patria, sus demandas parecen ser justas, pues si le dan a uno, que les den a todos, pero ¿quién perdió con todo esto? No fue Daniel Ortega, fue la empresa privada. Una semana y el país semiparalizado, Policía con antimotines allí, pero no cumplieron su deber que es darle al ciudadano el derecho de libre tránsito. Me pregunto, si en vez de retirados del Ejército Sandinista hubiesen sido los ex Combatientes de la Libertad, ¿les hubiesen permitido paralizar el país?

Cuando cinco muchachos —héroes, los llamo yo— salen a protestar pacíficamente por atropellos, una turba de hasta cien los agrede. Cuando otro decide encadenarse, le parten la vida. Quizás esté equivocada, ojalá, pero eso me parece parte de un sociodrama bien montado, para luego salir el generoso gobernante aceptando las demandas y Dios no lo permita, que les quite tierras a los “oligarcas” para cumplirles y seguir pretendiendo ser el necesario guía de este pobre pueblo. Por eso con dolor digo, seguimos en la búsqueda del País de Nunca Jamás.

Milena Lanzas de Vega

El progreso nos cuesta a todos

Recientemente hice un comentario sobre el mal estado de las carreteras adoquinadas que se están construyendo en Jinotega y me sorprendió ver en LA PRENSA en Internet una especie de contestación de una persona que no debe ser un ignorante, porque redacta bien y tiene buena ortografía.

El mencionado personaje dice que debo recordar que Daniel Ortega reparó la carretera Matagalpa-Jinotega y que esta me sirve para ir a mi finca. Que la carretera está muy bien reparada es cierto, pero que la reparó Daniel Ortega es tan falso como creer que ganó las elecciones limpiamente.

Nunca comprenderé cómo existen personas que hacen comentarios y no dicen su verdadero nombre. Tampoco entiendo como alguien que por lo que escribe se nota que tiene un nivel cultural aceptable, se enreda creyendo que el presidente de turno es quien hace las obras; estas se hacen con el dinero que pagamos todos y nos sirven a todos. Así que le digo a ese alguien que lo felicito por leer LA PRENSA, que es bueno opinar sobre lo que se lee pero cuando se quiere cuestionar la opinión de otro hay que firmar con su nombre verdadero y que trate de informarse mejor, ya que la carretera Matagalpa-Jinotega se reconstruyó con un préstamo de la hermana república de México que será pagado por todos.

Que el Gobierno ha hecho gestiones para mejorar la red vial en Jinotega es algo que no se puede negar, pero de eso a creer que Ortega lo hizo con su fortuna personal equivale a creer que el Lago de Apanás fue construido con el dinero del dictador Somoza.

 Walter F. Pineda Úbeda

El papa en Cuba

El 4 de marzo de 1983 su santidad el papa Juan Pablo II visitó Nicaragua y el gobierno del dictador Daniel Ortega le dio un inmerecido recibimiento, desviando su ruta para que miles de católicos no lo pudieran saludar y remató su vulgar actuación como anfitrión en la plaza 19 de Julio, cuando reservó para las “turbas divinas” los espacios más cerca de la tarima para que interfirieran los micrófonos gritando consignas contra el papa. Casi un millón de personas asistimos a la misa campal y mi gran premio es que tengo la certeza total de que el Santo Papa me vio.

En enero de 1998 el papa Juan Pablo II visitó Cuba. Se esperaba que Fidel Castro repitiera las brutalidades de su hermano ideológico de Nicaragua, mas conociendo de forma personal que todos los funcionarios del dictador Castro para mantener sus trabajos deben pregonar vulgaridades en público contra nuestro señor Jesucristo y la virgen María, pero Fidel asombró al Vaticano y al mundo cuando junto a más de un millón de cubanos lo recibió de forma ordenada en la plaza de La Habana.

Traigo esto como remembranza, debido a que hoy el papa Benedicto XVI visita Cuba y estoy seguro que Fidel ya orientó a su hermano Raúl para que le dé un gran recibimiento y disimular un poco el sufrimiento del noble y valiente pueblo cubano que ya cumplió 52 años de dictadura socialista y atea. Las heroicas Damas de Blanco que lucha por liberar Cuba, no podrán entrevistarse con el papa, pero él las verá desde la lejana tarima animándolas a continuar la justa lucha. Las visitas papales ayudan a los pueblos que los dictadores mantienen oprimidos y solo les interesa enriquecerse, pero todo puede cambiar con la ayuda de Dios que nos dice en los Proverbios 29:2 “Cuando los justos prosperan, el pueblo se alegra; cuando los impíos gobiernan, el pueblo gime”.

 

Leopoldo Villalta López, Matagalpa

Un paseo por Claro

En días pasado viví una experiencia que quisiera compartir y las críticas van contra el sistema de Claro, nunca en contra de su personal, que igual que yo son responsables del abuso del sistema. Soy usuario de Claro desde hace muchos años y en el último decidí hacer algunas inversiones pequeñas en Managua, para lo cual necesité de sus servicios. Como uno de estos me falló lo devolví y se me cobró una penalización de 220 dólares. Ya habiendo tenido la empresa una respetable utilidad, fui paseado de una persona a otra, sin respuesta lógica a este maltrato, aduciendo que esos son los reglamentos.

Si yo que tengo algo de experiencia y conocimiento fui tomado como una pelota, pensé en un anciano, en una persona sin mucha preparación, o en alguien con muchas necesidades y tuviera que pagar eso injustamente. “Diablos”, como dice el amigo Tijerino, estamos tratando con un monopolio que mal informa a los clientes, les ofrece aparatos y planes que son cobrados tantas veces sus costos y fuera de eso se aprovecha de las necesidades del usuario.

Este problema se pudo arreglar aprendiendo la lección de mis padres que debemos ir al tronco. Llegué a la cabeza de esta empresa atravesando muchos muros, impedimentos, negación de información y otros, para que me ofrecieran un aparato que no excediera el valor de “x” cantidad y la devolución de la penalización en aproximadamente 20 días. ¡Que ridículo, lo que pagué en dos minutos y que tanto me costó ganarme! La gran transnacional se llevó tanto tiempo para conseguir fondos, uff… Entonces tuve que ir a la cabeza de nuevo para que fuera entregado bajo un trámite ceremonial y burocrático en aproximadamente 10 días.

Mi reflexión final es dónde están las autoridades que deben velar por la calidad del servicio; dónde está el Ministerio que debe defender al consumidor y pedirle cuentas a estas empresas, para que no abusen del usuario ni engañen a nadie. Estimado amigo, perdone por quitarle su tiempo para comentarle mi grato paseo por Claro.

Mario Rivera Jerez

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí