
Elízabeth Romero
Las organizaciones defensoras de mujeres han planteado reiteradamente que se autorice la práctica del aborto terapéutico, cuando esté en riesgo la vida de la madre o en casos de violación a niñas, pero Fonseca sostuvo que la posición de la Iglesia “es firme. Defendemos la vida desde que comienza hasta que termina”.
[/doap_box]
“Sí a la vida, no al aborto” coreaban las delegaciones católicas que ayer participaron en la marcha por la vida. Las carrozas y leyendas fueron la forma en la que la Arquidiócesis de Managua expuso su posición alrededor del tema.
“Por el amor a Jesucristo déjennos vivir”, se leía en una de las pancartas.
El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, recordó que existe un decreto que establece el 25 de marzo como el Día del No Nacido en Nicaragua.
Y aunque Brenes indicó que respetan la libertad de expresión existente en el país sobre el tema, también pidió respeto a sus “postulaciones”.
Asimismo apuntó que la Constitución Política de la República establece que hay que defender la vida desde el momento de su concepción. Recientemente organizaciones que integran el llamado Grupo Estratégico por la Despenalización del Aborto Terapéutico reclamaron porque llevan varios años a la espera de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resuelva sobre varios recursos que por inconstitucionalidad introdujeron por la penalización del aborto en el país.
Brenes indicó: “Hay que ser respetuosos de la Constitución y sobre todo que esto no es un concepto estrictamente religioso, sino un concepto humano y propio de nosotros los nicaragüenses que somos amantes de la vida”.
El Arzobispo recordó que a través de los siglos la Iglesia ha sido abanderada de la defensa de la vida, “ante esa guerra feroz que se desarrolla en muchos países atentando contra la vida”.
“Vemos los atentados que se hacen, vemos los asesinatos, todo contra la vida”, afirmó Brenes, tras criticar: “Vemos cómo instituciones de prestigio internacional también van financiando cantidad de proyectos, muchas veces proyectos que dan la impresión que tienen un buen objetivo, pero como decimos en las letras pequeñitas que a veces no leemos con atención podemos encontrar los condicionamientos que atentan contra la vida”.
Por su parte monseñor Henryk Jozef Nowacki, Nuncio Apostólico, llamó a “pedir al Señor de la vida la bendición y la iluminación en la gran lucha por la vida, manifestar su firmeza y total disponibilidad de defender la santidad de la vida y la gran dignidad de la familia”.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A