Taylor Kitsch durante la filmación en una de las escenas de John Carter dentro de un estudio.

Un chico sencillo

A sus 29 años Taylor Kitsch continúa siendo el joven sencillo que llegó a Nueva York desde Canadá sin mucho dinero en la bolsa. Hoy sus bolsas se llenan con la película John Carter , una producción de Disney que lo lanza como el nuevo chico de acción en Hollywood.

Por Róger Almanza G.

A sus 29 años Taylor Kitsch continúa siendo el joven sencillo que llegó a Nueva York desde Canadá sin mucho dinero en la bolsa. Hoy sus bolsas se llenan con la película John Carter, una producción de Disney que lo lanza como el nuevo chico de acción en Hollywood.

:::¿Te gustaría que te comparen como el nuevo Tarzán?

Es la primera vez que escucho algo así.

:::Pero apareces muy similar en el vestuario de esta historia “John Carter” solo que en vez de monos en una jungla te mandan a Marte con extraterrestres. ¿Te gusta la comparación?

(Risas) No. Para mí, John Carter es mucho más interesante que Tarzán. Pongámoslo así. Tiene mucha más profundidad.

:::¿Y teniendo en cuenta que esta historia original es la que inspiró a George Lucas con Star Wars y James Cameron con Avatar, no te dio un poco de miedo la presión de convertirte en una instantánea estrella de acción?

No lo sé. Nadie va a presionarme más que yo. Lo único que me preocupaba subconscientemente era tanta exposición a la fama. No soy un gran admirador en ese sentido.

:::¿Un actor puede tenerle miedo a la exposición pública?

Yo vivo en Austin (Texas), no vivo en Hollywood. No es lo que busco. Me encanta trabajar, me encanta mi privacidad.

:::¿Viviste cierto choque cultural cuando te mudaste de Canadá a Estados Unidos o fue fácil la transición?

Jamás cambiaría mi crianza por nada del mundo. Vengo de una ciudad muy humilde, con una madre soltera que crió tres hijos varones. Desde muy temprano tuve que ser autosuficiente. No tuve ningún choque para salir del cascarón, pero… cuando te mudas a Nueva York sin conocer a nadie y sin un centavo en el bolsillo, no es tan fácil. Pero tampoco estaba tan abrumado ni nada parecido. En aquel momento me encantó la exposición ante algo diferente.

:::¿Cuáles eran tus sueños en aquel entonces?

Solo quería estudiar actuación y ver lo que podía pasar sin buscar otra alternativa.

:::¿Y cómo fue que terminaste viviendo en Texas, tan lejos de Hollywood?

Me enamoré de la ciudad desde que hice la serie de televisión Friday Night Lights .

:::¿Y crees que vas a perder la privacidad con el éxito asegurado de John Carter?

No, porque creo que es una elección. Solo Dios sabe que tuve otras oportunidades para exponerme y no lo hice.

:::¿Y ahora que aceptaste la oportunidad de ganar millones… dónde piensas gastarlos?

(Risas) Estoy construyendo una casa, ahora mismo, en Austin, a orillas de un lago.

:::¿Qué sería de tu vida hoy si no hubieras sido actor?

Me encanta la nutrición y trabajaría con niños del África.

:::Pero como actor la atracción femenina se disfruta mejor…

Es halagador. Claro, al final del día uno quiere que la gente hable de tu trabajo.

:::¿Te gustan las mujeres que son más fuertes que el hombre, como el gran amor de “John Carter”?

Me gustan las que son autosuficientes.

:::¿Saldrías con una chica fea?

Me gustaría sentirme atraído físicamente. Tampoco tiene que ser 11 puntos, pero supongo que tampoco vas a querer un 2.

:::¿Ya te pasó?

Seguro, claro.

:::¿Te entrenaste duro para tu papel?

Obviamente la parte física de ir al gimnasio y seguir una dieta excesivamente estricta. Y después trabajé con espadas y me senté con historiadores de la guerra civil en la Universidad de Texas, leyendo cientos de cartas de los soldados de la guerra.

:::¿Si pudieras llevarte un iPod a Marte, con dos o tres canciones solamente… qué música elegirías?

El cargador y el adaptador también los llevaría. Probablemente elegiría música de AC/DC. Tal vez David Grey por el lado emocional y Dierks Bentley, solo porque es un buen amigo y me gusta su música.

:::¿Y si pudieras elegir superpoderes?

Ahí tengo que sacar una página de Wolverine y tener el poder de curar, sin envejecer. Sería buenísimo.

:::¿No te gustaría envejecer?

Es un tema de superpoderes (risas) no lo hagas ver como si tuviera miedo de crecer (más risas). Eso no me preocupa. Me encanta crecer, no tengo problemas en ese sentido. Pero el aspecto curativo sería bastante “cool”.

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