Las publicaciones de LA PRENSA sobre las cuentas bancarias de la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN), congeladas en Panamá, demuestran que los más o menos siete millones de dólares que hay en esos depósitos no deben ser devueltos al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), mucho menos a Arnoldo Alemán. Ese dinero es de Nicaragua, salió del erario nicaragüense y en consecuencia la sentencia que dicte al respecto la Corte Suprema de Justicia de Panamá, para ser justa tiene que ordenar que ese dinero debe ser devuelto al Estado nicaragüense.
Sin duda que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia de Panamá conocen el origen de ese dinero. Sobre eso LA PRENSA publicó el lunes de esta semana (19 de marzo de 2012), un reportaje especial del periodista investigador Moisés Martínez, quien revela detalladamente la ruta que siguieron los fondos millonarios que están depositados en las cuentas de la FDN pero permanecen congelados por orden judicial panameña.
En realidad, LA PRENSA ha puesto de nuevo en claro y en contexto, que el dinero de la tal fundación que supuestamente recaudaba donaciones en el extranjero para financiar al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), salía de la Tesorería General de la República de Nicaragua mediante transferencias extrapresupuestarias enviadas a un banco de Panamá, para alimentar allí las cuentas de la FDN. El dinero sustraído de las arcas públicas de Nicaragua, o sea que pertenecía a todos los nicaragüenses, era enviado al Banco de Panamá a cuenta de una “empresa de maletín” vinculada a Byron Jerez, antiguo tesorero del PLC y director general de Ingresos en el gobierno de Arnoldo Alemán, de quien era uno de sus más allegados. Y de allí el dinero era distribuido en las cuentas de la FDN y de otras empresas de maletín que también fueron creadas por el entorno de Alemán.
Además, los detalles sobre el origen y la ruta de las cuentas bancarias de la FDN que hasta ahora se mantienen congeladas en Panamá por disposición de la Corte Suprema de Justicia de ese país, deben ser conocidos por los magistrados panameños porque no son fruto únicamente de las investigaciones periodísticas. Esos datos son parte sustantiva de un informe de auditoría del Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, de las transferencias extrapresupuestarias del Poder Ejecutivo cuando Arnoldo Alemán se desempeñaba como presidente de la república.
De manera que si los magistrados de la Corte Suprema de Justicia de Panamá quisieran hacer justicia en este caso, tendrían que ordenar que los fondos congelados de las cuentas de la FDN sean devueltos a Nicaragua, no a Arnoldo Alemán ni al partido PLC. Y los miembros del PLC que tratan de salvar y reconstruir a su partido a partir de la salida de Arnoldo Alemán, si en verdad quieren lavarse la cara ante la sociedad nicaragüense lo que deben demandar a la justicia panameña no es que esos siete millones de dólares sean entregados al PLC, porque no le pertenecen, sino al tesoro público nicaragüense de donde salieron y nunca debieron salir.
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