Agencias/Vida
En la decoración del hogar vuelve la nostalgia por los años perdidos y hallamos una y mil formas de recordar con este estilo. Las habitaciones se vuelven a vestir de antaño y el salón surge como la perfecta oportunidad para hacerlo.
Para comenzar los tonos deben de ser neutros y nada extravagantes, recuerda que la característica de este estilo es la decoración tradicional y ortodoxa.
El blanco, negro y gris sugieren un ambiente sobrio, así también lo hacen el beige y el café en cortinas, tapetes y por qué no, en muebles.
Los sofás deben de ser de corte recto y mejor si en materiales de la época, es decir patas de madera, largas de preferencia y delgadas, materiales y texturas como el terciopelo, y algo de cuero. Nada mejor que comenzar por un cómodo asiento de tintes antiguos.
Los tapetes y alfombras forman parte integral del conjunto vintage, no olvides preferir las de fibra gruesa para el centro o algunas pequeñas para ciertas partes.
El decorado con estos elementos no debe de ser exagerado, sino justo y adecuado.
Los muros y paredes irán en tonos bajos, algunos retratos y cuadros pueden adornar.
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