Wilder Pérez R.
Parte de eso es la deuda que Médicos Unidos tenía con el INSS, que según sus antiguos dueños ronda los 400 mil dólares.
Para el experto en seguridad social, Jorge Toledo, el INSS debería estar preocupado por recuperar ese dinero, pero no da muestras de eso.
Aparte están los 4.5 millones de dólares que representan las acciones del centro. ¿Quién los perdió, Investa al vender las acciones que eran originalmente de la familia Mongalo o Credit Market al cerrar el negocio?
Cruz Azul está en el centro del debate porque fue la única empresa que se benefició, presuntamente con 300 mil dólares al mes, con todo este enredo.
[/doap_box][doap_box title=» Problemas con el pago» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Después de pagarle a aproximadamente dos tercios de la gente, los nuevos dueños del centro, Credit Market, decidieron dejar de pagar. Además, el Ministerio del Trabajo, que estaba garantizando los desembolsos, dejó de hacer su trabajo en horas tempranas de la tarde de ayer, denunciaron los afectados.
También denunciaron que las máquinas de trabajo médico “desaparecieron” una noche antes.
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Cuando el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) canceló de forma repentina su contrato con Médicos Unidos, estaba faltando a su primer mandato de ley: “La protección de los trabajadores y sus familiares”.
En un solo día, el INSS borró del mapa a Médicos Unidos y mandó a todos sus afiliados a atenderse al Hospital Cruz Azul. Eran 80 mil, según sus expropietarios.
La dirección del INSS sigue guardando silencio. No obstante, aparentemente esta no fue una forma correcta de actuar, según Jorge Toledo, experto en seguridad social.
“Es la torpeza más grande que ha hecho (el INSS) después de darle dinero a los militares. Lo lógico hubiera sido decirles a Médicos Unidos: Mirá, esta cosa la están manejando mal, te voy a mandar un interventor, mientras te traslado los pacientes. En un año cerramos”, comentó Toledo.
Lo que realmente hizo el INSS fue mandar de forma sorpresiva una carta en la que suspende el contrato de atención médica a la empresa, porque su junta directiva publicó un desacuerdo en un periódico nacional.
El diputado Agustín Jarquín Anaya ya había mostrado su insatisfacción ante la forma de proceder del INSS.
Jarquín, quien fue contralor, dijo que la Contraloría General de la República debería investigar el caso, pues el INSS dejó a los asegurados a merced de un hospital que es más famoso por cosas negativas.
“Aquí los trabajadores no valen. Uno de los requisitos para ser director del INSS es tener sensibilidad social y lo que hicieron es no tener sensibilidad social”, expresó el especialista.
La carta de cancelación de contrato, firmada por el presidente ejecutivo del INSS, Roberto López, apela a la publicación como única razón, pero no profundiza. Se limita a darse por enterado de que la junta directiva tiene un desacuerdo.
En otras palabras, el INSS no mostró razones técnicas que justificaran el cierre.
“Es daño tras daño al Seguro Social, a esa gente no les interesa la satisfacción del afiliado. Ya masacraron a los pensionados, ahora van con los afiliados”, continuó diciendo Toledo.
NUEVOS PROBLEMAS PARA LOS ASEGURADOS
Estos daños se evidencian en varios sentidos. Los casos más graves son los de pacientes que estaban a punto de ser operados en Médicos Unidos. Los más leves están en el solo hecho de poder ser atendidos.
“En este país no hay empresa médica previsional que pueda manejar, de la noche a la mañana, 80 mil afiliados, ni sumando varias juntas”, dijo el experto.
Como resultado, los pacientes continúan llegando a Médicos Unidos sin saber qué hacer.
Otros están iniciando gestiones nuevamente en el Hospital Cruz Azul para que los operen o les den las pastillas del mes.