Geiner Enrique Bonilla R.
Se les discrimina por ser menores y por ser mujeres. La doble discriminación a las niñas continúa latente en Nicaragua.
Según Torres, esto se debe a que aunque existe un Día Internacional del Niño, las niñas continúan siendo invisibles en ciertos escenarios como la escuela o los juegos, donde sufren acoso y agresión de sus compañeros de clases.
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Sin embargo, el país ha experimentado avances, al menos en papel, en lo referente a la equiparación de derechos para las niñas y adolescentes.
Al menos así lo considera Adilia Amaya, directora del Instituto para la Promoción Humana, quien dijo que Nicaragua cuenta con un marco jurídico amplio, acorde con la Convención de los Derechos del Niño.
Indicó que estas leyes han contribuido a romper barreras y eliminar ciertos paradigmas que fomentan la discriminación, pero aún falta mucho camino por recorrer.
Amaya está consciente que en países como Nicaragua se han reforzado los roles que ubican a las niñas como las futuras mamás, como seres más sentimentales y que requieren más cuido que los varones.
Ella brindó estas declaraciones durante la presentación del informe anual Por Ser Niña 2011, en el que la organización Plan Nicaragua también lanzó una campaña mundial para promover la igualdad de género. El director de Plan Nicaragua, Horacio Torres, señaló que al hablar de la discriminación a la mujer se debe ver también desde un punto de vista de marginación a las niñas.
“Una niña está predestinada a ser una mujer vulnerable cuando crezca. La madurez de una niña no significa liberación, porque hay patrones culturales que dictan que la niña es el sexo débil, dependiente y no tiene voz ni voto”, puntualizó.