El presidente sirio Bachar al Asad rechazó que un diálogo o proceso político puedan tener éxito, “mientras existan grupos terroristas armados que trabajan para propagar el caos y la inestabilidad en el país atacando a civiles y militares y saboteando propiedades públicas y privadas”. Así se lo planteó al enviado de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, con quien se reunió ayer en Damasco. Aun así, Al Asad expresó su disposición a hacer “un auténtico esfuerzo” para encontrar una solución a la crisis. Ayer mismo al menos 63 personas murieron por la represión del régimen.
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