Experta culinaria
Cuando compres tus alimentos trata de que sea el último mandado antes de irte a la casa. Vivimos en un país de clima muy caliente y debemos de tener mucho cuidado con el manejo de ellos.
En el supermercado selecciona lo que has comprado y guarda primero los alimentos que van al congelador y a la refrigeradora: las carnes, pollos, pescados, lácteos y quesos. En segundo, guarda las frutas y verduras y por último los abarrotes.
Cuando guardes en la despensa, examina los productos para ver si las bolsas están selladas. Es el momento ideal para ver cómo están las cosas que tienes guardadas, si están en buen estado y si necesitan consumirse pronto. Coloca al frente lo que ya estaba almacenado y atrás lo recién comprado.
Es ideal guardar los granos, pastas, azúcares, cereales, etc. en botes con tapas y debidamente rotulados. Tienes que ser cuidadoso de preservar los alimentos de cucarachas y ratones, ya que estos traen numerosas enfermedades.
Cuida siempre que tu despensa esté limpia, seca, ventilada y ordenada. Evita la contaminación de alimentos, nunca los coloques junto con sustancias o químicos para la limpieza. Tampoco cerca de tuberías o en el piso, esto traerá humedad y los echará a perder.
Cuando almacenes en la refrigeradora y en el congelador, cuida de guardar cada cosa donde corresponde, no todo se puede congelar. También hay que fijarse de que todos los alimentos estén en recipientes bien tapados o bolsas selladas, para evitar la contaminación de olores. Es de gran ayuda poner etiquetas en los recipientes, describiendo lo que es, la cantidad y la fecha.
Revisa diariamente los sobrantes, para ver cómo los puedes utilizar cambiándoles su aspecto. Nunca mezcles sobrantes de diferentes fechas en el mismo recipiente.
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