Alina Lorío
Bismarck Quiroz Garmendia, jornalero de 34 años residente en la comunidad de Tauquil, municipio de Jalapa, departamento de Nueva Segovia, se suma a la lista de nicas asesinados en suelo hondureño.
Esta semana sus familiares se enteraron que se encontraba enterrado en la finca donde presuntamente estaba trabajando, y actualmente realizan gestiones para repatriar sus restos.
El 7 de marzo la Policía conoció a través de la señora Ángela Quiroz Urbina, que su hijo Bismarck Quiroz Garmendia se había ido en noviembre del 2011 a cortar café a una finca en el departamento de Olancho, en Honduras, y que desde esa fecha no sabían nada de él.
Posteriormente los familiares conocieron que estaba trabajado en una finca conocida como la Cascada, en Olancho y que el 4 de diciembre llegaron cuatro desconocidos, lo encapucharon, lo amarraron y lo mataron con disparos.
SIN RESOLVERSE
El 22 de febrero pasado, Lino Ruperto Espinoza Ramírez, de Santa Rosa, Jalapa, en Nueva Segovia, desapareció después de haber salido de su casa hacia sus labores agrícolas y por los rastros seguidos por la técnica canina, hasta la frontera común con Honduras, pudo haber pasado hacia ese territorio. Hasta la fecha se desconoce su paradero.
El 3 de marzo, Herbert Bushey Law, originario de Bilwi, Puerto Cabezas, fue asesinado a balazos en la localidad fronteriza de Los Eucaliptos, municipio hondureño de Trojes, colindante con Jalapa.
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