Edgard Rodríguez C.
Aun cuando pasó de un episodio perfecto, a otro en el que parecía hundirse, Vicente Padilla se mantuvo a flote y pasó con buenas calificaciones su primera prueba con los Medias Rojas de Boston, en el entrenamiento de primavera.
Los Marineros se dividieron y la parte del conjunto con la que lanzó Erasmo se midió a los Rojos, y les lanzó dos entradas perfectas.
Menos afortunado estuvo Evert Cabrera, el torpedero de Nandaime, quien falló en dos ocasiones ante la otra mitad de los Marineros.
Cabrera sacó una rola al infield y un elevado de foul para concluir una tarde de muy poco suerte, pero aún hay tiempo para reaccionar.
Así que Vicente Padilla con dos scones y Erasmo con otros dos, fueron los más sobresalientes.
[/doap_box]
Padilla lanzó dos entradas sin carreras ante Minnesota, con tres hits y dos ponches, mientras mostraba una variedad de lanzamientos, algunos de los cuales sin embargo, aún necesitan trabajo para volverse obedientes y efectivos.
Cubierto por múltiples interrogantes tras dos visitas al quirófano para liberar un nervio prensado en el antebrazo y eliminar molestias en el cuello, respectivamente, Padilla disipó las dudas sobre su salud y mostró vigor en sus disparos.
Trabajando en casa de los Mellizos, en el Hammond Stadium, en el Condado Lee, al sur de la ciudad de Fort Myers, en Florida, Padilla utilizó 36 envíos, de los cuales 21 fueron strikes, y su velocidad osciló entre 94 y 55 millas por hora.
Padilla entró en acción en relevo del abridor de Boston, Clay Buchholz, quien resolvió sin problemas las primeras dos entradas. Y luego el chinandegano agregó dos scone más en ruta a un éxito de los Medias Rojas 10-2.
ASÍ LO HIZO
Vicente inició con ponche a Mike Holliman. Dominó a Denard Span en elevado al leftfield y a Tsuyoshi Nishioka en rola a segunda. A Holliman lo ponchó con una splitball y a Span le lanzó una eephus pitch a 55 millas, que no fue en strike.
Joe Mauer comenzó el siguiente episodio con hit al izquierdo en un turno bien trabajado. Padilla reaccionó con ponche al difícil Justin Morneau, pero Josh Willimham y Ryan Dumit le conectaron sencillos que llenaron las bases.
Pero Vicente dominó a Luke Hughes en foul por primera base y a Brian Dozier en rola por tercera para preservar la pizarra sin mancha hasta ese momento, mientras Boston seguía atacando.
De modo que aunque sin llegar a ser espectacular, Padilla hizo un buen trabajo anoche. Es evidente que su control aún necesita trabajo, pero no olvidemos todo lo que ha pasado el nica antes de su aterrizaje en Fort Myers, desde donde debe iniciar su regreso al big show.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B