Dorling López Rivera
Algunos vecinos de la capital quedaron sin servicio de agua ayer, tras el robo de la batería del pozo número cinco del sector 14-15 de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).
La Policía y vigilantes del lugar aseguran que el hecho ocurrió hacia las 10 de la noche.
Santos Estrada, vigilante en turno que estaba a cargo del pozo a la hora del robo, al darse cuenta del hecho fue a poner la formal denuncia a la subdelegación de Villa Venezuela.
“A las 10:00 p.m. es la hora que los guardias entregamos turno pozo por pozo y fue en ese momento que los ladrones aprovecharon para entrar y robarse el equipo”, comentó Walter Rodríguez, vigilante diurno del lugar.
Además de la batería, valorada en 3,200 dólares, también se llevaron 4 breakers.
Según Rodríguez, los ladrones ya los tenían fichados y manejaban las horas de cambio de turno.
“Ellos esperaron que el pozo no estuviera bajo vigilancia para romper el cerco, luego tirarse por la ventana y después con mucho dominio supieron qué cables cortar para arrancar la batería”, dijo Rodríguez, el guarda de Enacal.
Por la forma como se extrajeron los equipos hay sospechas de que los ladrones no son novatos en este tipo de robo y es probable que los involucrados sean reincidentes, ya que el hurto fue bien ejecutado y los cortes de los cables eléctricos fueron exactos.
La batería robada del pozo número cinco es la que provee la energía necesaria a la bomba casa dos, que abastece a un sector de la capital. Como urge restaurar las operaciones del pozo para abastecer a la zona de Managua, los técnicos de Enacal fueron a supervisar ayer temprano la planta del pozo ubicado en Sabana Grande. “Los técnicos, después de revisar, dijeron que mañana (hoy) mismo vendrían a instalar la batería, para no desabastecer a la población”, manifestó Rodríguez.
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