PANAMÁ/AFP
La ONU será mediadora, a partir del sábado, en el conflicto entre el gobierno panameño y los indígenas de la etnia Ngöbe-Buglé por la minería y las hidroeléctricas en los territorios de los aborígenes, informó este viernes el obispo José Luis Lacunza, mediador hasta la fecha.
«Las Naciones Unidas asumen desde este momento el rol de facilitador del proceso», dijo Lacunza en un comunicado en nombre de la Conferencia Episcopal de Panamá.
La ONU asume esta mediación por deseo de las organizaciones indígenas y del gobierno panameño, quienes acordaron también «continuar el diálogo».
Desde el pasado 8 de febrero el gobierno panameño lleva a cabo un diálogo con los indígenas, después de los fuertes enfrentamientos ocurridos entre nativos y policías hace un mes, que dejaron un saldo de al menos dos muertos y más de un centenar de heridos y detenidos.
Los indígenas exigen que se prohíba por ley la minería en sus territorios, algo que el gobierno de Ricardo Martinelli ha aceptado.
El punto de discordia sigue siendo el de las hidroeléctricas, ya que los indígenas exigen su prohibición y la cancelación de las concesiones ya otorgadas.
El gobierno aceptó dejar en manos de las autoridades tradicionales la decisión sobre las hidroeléctricas, pero se niega a cancelar los contratos ya otorgados pues implicaría pagar millones en indemnizaciones, además de un aumento en el costo de la energía.
«El gobierno siente que ya ha hecho todo lo posible, que ya ha dado y cedido en todos los puntos. Lo único que falta es sentarse y concluir estas negociaciones», aseguró el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu.
Sin embargo, el proceso se ha estancado en los últimos días en medio de acusaciones mutuas de falta de voluntad para arribar a un acuerdo, lo que ha propiciado que grupos indígenas protagonicen nuevos cortes parciales e intermitentes de vías.
«Creo que independientemente de quien sea el mediador, el gobierno no va a ceder», dijo a la AFP el presidente del Congreso Nacional Tradicional de la Comarca Ngöbe Buglé, Celio Guerra, quien asegura que el Ejecutivo «defiende» a las multinacionales».
El pasado jueves, en un confuso incidente con agentes de seguridad del Congreso, varios indígenas resultaron heridos mientras protestaban frente al recinto parlamentario.