MÉXICO/AFP
La violencia y la capacidad corruptora del crimen organizado constituyen una amenaza para las democracias y la economía en el continente, plantearon autoridades en un foro de funcionarios judiciales, fiscales y ministros de los países de la OEA inagurado ayer en México.
“El crimen organizado trasnacional representa el mayor desafío al Estado en este momento en el mundo, y en particular en nuestro adolorido continente”, dijo el presidente mexicano Felipe Calderón en la apertura de una Reunión Hemisférica contra la Delincuencia Organizada Trasnacional.
Los grupos criminales han conseguido controlar “varias comunidades o zonas geográficas”, donde pueden llegar a intervenir en elecciones “amenazando o incluso asesinando o candidatos y, en muchos casos, imponiendo a sus propios candidatos”, dijo Adam Blackwell, secretario de seguridad multidimensional de la OEA.
Añadió que la delincuencia y la violencia son “las principales amenazas a la seguridad” en el continente, donde en 2010 se registraron más de 357 mil muertes violentas, entre las cuales están más de 150.000 homicidios dolosos, 75 por ciento de ellos con arma de fuego, según un informe del Observatorio de Seguridad de la OEA.
Blackwell mencionó también que actividades económicas como la agricultura y el turismo, se ven directamente afectadas por las acciones del crimen organizado.
Calderón llamó a lanzar un frente común creando esquemas de cooperación hemisféricos y la actualización de los distintos intrumentos internacionales para adecuarlos al nuevo desafío que plantea la delincuencia trasnacional.
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