Solidaridad con el diario El Universo

Editorial: Solidaridad con el diario El Universo

Numerosos periódicos de América Latina han reproducido durante esta semana el artículo de opinión titulado “No a las mentiras”, que el periodista ecuatoriano Emilio Palacio publicó el 6 de febrero de 2011 en el diario de Ecuador El Universo, el cual motivó la acusación del presidente Rafael Correa y una monstruosa condena judicial al columnista y los directores del periódico, de tres años de cárcel y una indemnización de 40 millones de dólares para el acusador.

El propósito de la publicación internacional del artículo de opinión que motivó esa descabellada condena contra El Universo (la más desmesurada de ese tipo en la historia de la prensa latinoamericana), es defender la libertad de prensa y solidarizarse con los periodistas agredidos por el gobernante ecuatoriano y los aparatos punitivos del Estado que están a su servicio. En ese plan de solidaridad, y para que nuestros lectores juzguen el supuesto “cuerpo del delito” de opinión que motivó la desmesurada condena judicial del gobierno ecuatoriano contra el periodismo libre y la prensa independiente del Ecuador, LA PRENSA publica hoy el famoso artículo mediante el cual el periodista Emilio Palacio ejerció su derecho de expresar su criterio sobre un hecho público de gran relevancia ocurrido en su país.

En ese orden es importante saber que la Constitución Política de la República de Ecuador “reconoce y garantiza” en el inciso 8 de su artículo 23, Capítulo 2 (De los Derechos Civiles) del Título Tercero (De los Derechos, Garantías y Deberes), “El derecho a la honra, a la buena reputación y a la intimidad personal y familiar. La Ley protegerá el nombre, la imagen y la voz de la persona”.

En el siguiente inciso del citado artículo 23, o sea el 9, la Constitución ecuatoriana garantiza “El derecho a la libertad de opinión y de expresión del pensamiento en todas sus formas, a través de cualquier medio de comunicación, sin perjuicio de las responsabilidades previstas en la ley”.

Y en el segundo párrafo del mismo inciso 9, el texto constitucional ecuatoriano agrega la salvedad de que “La persona afectada por afirmaciones sin pruebas o inexactas, o agraviada en su honra por informaciones o publicaciones no pagadas, hechas por la prensa u otros medios de comunicación social, tendrá derecho a que estos hagan la rectificación correspondiente en forma obligatoria, inmediata y gratuita, y en el mismo espacio o tiempo de la información o publicación que se rectifica”.

De manera que en estricto y justo derecho, si un tribunal o juez hubiera comprobado que el presidente Rafael Correa fue agraviado por afirmaciones sin pruebas o inexactas, habría bastado con que ordenara al periódico publicar la rectificación correspondiente, conforme a lo preceptuado por la Constitución ecuatoriana. Y nada más.

Pero el propósito del autoritario presidente ecuatoriano cuya fobia a la prensa libre es ampliamente conocida, es castigar y reprimir a los periodistas críticos, tratar de silenciar para siempre a uno de los principales periódicos del Ecuador, como es El Universo, y obligar a los demás medios de comunicación independientes a autocensurarse, ya que no puede o no le conviene por ahora imponer la censura de prensa directa y total.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí