Ramón H. Potosme
Organizaciones indígenas de la Costa Caribe y del Pacífico sonaron sus tambores frente a la embajada panameña en Managua en protesta por lo que ellos consideran una represión del Gobierno de Panamá en contra del pueblo originario Ngäbe- Buglé.
Tras la protesta de los indígenas panameños cuatro nativos han muerto. Ellos demandan la protección de los recursos minerales e hídricos dentro de la comarca Ngäbe- Buglé.
A la sede diplomática asistió el presidente de la comisión de asuntos étnicos de la Asamblea Nacional, el diputado Brooklyn Rivera, representante del partido indígena Yatama, presidentes de gobiernos territoriales mayangnas y el Consejo de Ancianos de Nindirí y Monimbó.
Yatama llamó al Parlamento Centroamericano y a los gobiernos de la región, así como al parlamento nicaragüense, a pronunciarse sobre los acontecimientos.
Lloy Bushey, secretario de relaciones internacionales de Yatama, lamentó que no hayan sido atendidos por la embajadora Josefina Marín Diez, y que cuando se trata de empresarios o políticos sí lo hace.
Mientras María del Carmen López, del Consejo de Ancianos de Monimbó, llamó a terminar con el atropello de los indígenas panameños y dijo que los respaldaba pues en el futuro los indígenas de Nicaragua podrían vivir situaciones similares.
Por su lado, Cristian Bucardo, de la zona especial Alto Wanki y Bukawas, señaló que la represión no solo se ejerce con la violencia como en Panamá y que ellos están siendo víctimas al estar desprotegidos por el Estado.
Agregó que su región especial está supuesta a recibir un fondo de más de cuatro millones de córdobas, pero que no lo reciben, pese a que habitan más de 40 mil personas en todas las comunidades de la zona.
En su pancarta recordó que funcionarios del actual Gobierno fueron responsables de la masacre de 75 indígenas en 1982 en su región y que a la fecha los familiares no han recibido ninguna indemnización.
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