Modelos de costos

La modelización de los costos, es decir la introducción de modelos de costos, surge como una forma de orientar con mayor alcance la política regulatoria para establecer los costos más adecuados según el principio de casualidad de costos para una red determinada.

Ing. Hjalmar Ruiz Tückler (*)

La modelización de los costos, es decir la introducción de modelos de costos, surge como una forma de orientar con mayor alcance la política regulatoria para establecer los costos más adecuados según el principio de casualidad de costos para una red determinada.

En los últimos diez años, las prácticas de fijación de precios y elaboración de modelos han resultado esenciales para garantizar un sector de TIC justo, competitivo y saludable. A medida que un mayor número de países lleva a cabo la transición hacia las redes de la próxima generación (NGN), resulta esencial entender la elaboración y aplicación de nuevos modelos de costos para adoptar decisiones estratégicas con conocimiento de causa a fin de fomentar la inversión y el desarrollo del sector de las telecomunicaciones.

Es decir, que se trata de establecer una metodología sistemática específica con una serie de criterios básicos, procedimientos de imputación y cálculo para la determinación de costos, apelando incluso a valores técnicos estándar actualizados para esa determinación de costos teóricos de un operador eficiente en un mercado determinado.

Los modelos de costos operan así dentro de una gama de posibilidades, desde el modelo del tipo guía metodológica, con pasos específicos para la determinación de costos, hasta el modelo del tipo “caja negra”, donde bastará la carga de cierta información básica de la red bajo análisis para establecer un costo teórico ingenieril óptimo.

El enfoque de los modelos de costos reconoce dos criterios principales, el ascendente y el descendente. En el caso del modelo ascendente o bottom-up (de abajo hacia arriba) se diseña la red ideal o ficticia según estimaciones de tráfico basadas en los datos estadísticos, repartiendo entonces los valores del activo empleado entre los distintos servicios que lo requieren. En el caso del modelo top-down (de arriba hacia abajo o descendente) es la red existente la fuente de la información.

En general, al tomarse la red existente como base de información (modelo top-down ) se apelará a un criterio de corrección de esos valores, del tipo costos corrientes o actuales, como paso a una posible incorporación de costos prospectivos así como adecuadas proporciones de los costos asociados a los volúmenes de producción.

En el caso del enfoque bottom-up el mismo suele describirse como un modelo de tipo ingenieril, que se empieza por la demanda del servicio y emplea algoritmos específicos para construir una red eficiente que pueda abastecer esa demanda y que entonces posibilita contabilizar adecuadamente el costo más eficiente.

Un enfoque híbrido muy aceptado es el uso de ambos tipos de modelos como herramientas complementarias, dando el modelo descendente o top-down una determinación de costo eficiente de la red existente mientras que el ascendente o bottom-up permitirá chequear su eficiencia.

Para contar con un modelo de costos en sus manos, el regulador deberá hacer una selección de una serie de variables, desde los niveles de ineficiencia que podrá admitir, hasta la tasa razonable de retorno sobre el capital y las proporciones y tipo de costos comunes que posibilitará recuperar en cada tipo de operación.

Consultor.

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