William Aragón Rodríguez
Más de 20 testigos han comparecido en los dos días consecutivos del juicio oral y público en contra de las seis personas implicadas en la matanza de los tres campesinos de una misma familia de la comunidad indígena El Carrizo, en San José de Cusmapa, Madriz.
Este hecho ocurrió hace casi tres meses y hasta ahora el proceso judicial marcha a paso lento, ya que la defensa de los acusados está desarrollando dos estrategias dilatorias.
Primero pretenden objetar la mayoría de las exposiciones del fiscal del Ministerio Público, Nelson López Rivera, a fin de ganar tiempo y confundir al judicial.
Y también tratan de demostrar que sus defendidos actuaron en defensa propia, según analizan reconocidos abogados que han estado observando el juicio.
Para el licenciado Alberto Rosales, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) de Las Segovia, el juez Erick Laguna ha actuado ecuánime en el proceso, al escuchar a las partes durante el debate de las pruebas.
Ayer, durante el debate del juicio, el fiscal Nelson López Rivera discutió con la defensa de los procesados Eddy Montoya, Arsenio López, José Evenor Peralta y Cristian Saldaña, cuando estos últimos objetaron a Mercedes López, testigo clave del Ministerio Público.
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