Lucía Vargas
“El alcalde nos prometió en su última visita que nos mandaría una pipa de agua dos veces a la semana y nosotros pondríamos la gasolina, pero no cumplió”, dijeron varios comunitarios.
El gerente dijo que se hizo la propuesta a los que administran el pozo de El Guayabo para mejorar la cobertura de ese acueducto hasta El Paso, pero a estas alturas los pobladores siguen esperando una respuesta concreta.
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El proyecto de agua potable que garantizaría el vital líquido a por lo menos 70 familias de la comunidad El Paso, en Granada, sigue siendo una de las demandas de mayor importancia para la gente, luego de sentirse engañados con la perforación de un pozo donde el agua resultó no apta para el consumo humano.
El pozo se perforó a mediados del año pasado y al realizarle los análisis químicos y bacteriológicos al agua, resultó con un 21 por ciento de presencia de arsénico, según el ingeniero Alonso Cano, gerente de la municipalidad granadina.
Dijo que el máximo permisible para el consumo humano es diez por ciento y aunque se volvieron a realizar otras pruebas con el Centro de Investigación para los Recursos Ambientales (CIRA), de la UNAN, volvió a salir con el mismo resultado.
PROYECTO MILLONARIO
Este proyecto que fue impulsado con fondos del Banco Mundial, según el ingeniero Cano, fue ejecutado por el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE).
También contó con un buen apoyo de la comunidad.
Cano dijo que el Banco Mundial aportó 2 millones 651 mil córdobas, a través del FISE (un 70 por ciento del costo total).
LLAMAN A AGILIZAR PROMESAS
Cano explicó que esta obra fue planteada en función de garantizar agua y letrinas a las familias.
Sabrina Mayorga, junto a un grupo de representantes de la comunidad, pidieron a las autoridades de la Alcaldía que agilicen las promesas que hicieron de ampliar la red de agua potable de la comunidad El Guayabo, donde hay un pozo administrado por una directiva del barrio.
Mayorga explicó que caminan hasta cuatro kilómetros para ir a ese pozo a comprar el agua, pero les sale muy cara. “Un cubo vale ocho córdobas y una pichinga con agua cuesta 10 córdobas y vamos día de por medio a traer porque hay que usarla para todo”, dijo la señora.
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