Con motivo de los 5 meses del asesinato del sacerdote, el párroco de La Concha, Helio Cortez, celebró ayer un responso ante su tumba, en el cementerio de San Pedro.
Al acto religioso asistieron familiares y católicos de La Concha, y una representación del llamado Frente Amplio Opositor (FAO), que les acompañó.
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Ambos sacerdotes pasan a nuevas parroquias como un movimiento normal de la Arquidiócesis de Managua. Mañana Román llega a una parroquia de San Rafael del Sur y Conde a La Asunción, de Masaya.
“Yo no voy a pelear pero si me tocan la Iglesia voy a defenderla”, dijo Román tras señalar: “No, yo no cambio, por algo soy sobrino de Sandino”.
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Por Elízabeth Romero
Han pasado cinco meses del crimen contra el padre Marlon Pupiro, pero la feligresía de la parroquia de La Concepción, Masaya, todavía no se conforma con la información oficial que la Policía Nacional brindó sobre la muerte del sacerdote.
La posición social es la misma: quieren llegar hasta el final, conocer quiénes están detrás del crimen cometido el pasado 20 de agosto.
María Lesbia Pupiro, hermana del sacerdote asesinado, recordó que en una entrevista pasada con autoridades policiales, preguntaron qué había pasado con las pruebas de ADN, para comparar los restos de sangre que fueron encontrados en uno de los cuartos del centro recreativo La Borgoña, con las de Pablo Pupiro, papá del cura.
El alegato en ese momento fue que el papá del sacerdote se había negado a hacer la prueba.
La falsedad de esa versión la sorprende: “Sí se lo hizo, fue acompañado mi papá con dos personas a Medicina Legal, se hizo la prueba. La enfermera le tomó los datos y le hizo firmar un papel, un documento. Para mí, salió positiva esa prueba. ¿Qué pasó? ¿A quiénes esconden?”, se preguntó Lesbia Pupiro.
La hermana del cura señaló que su padre fue sometido a la prueba dos o tres meses después del crimen. “Para mi fue positivo y nosotros seguimos creyendo que allí lo asesinaron al padre, en ese restaurante. Entonces hay muchas personas que están detrás de esto, pero ¿A quién están encubriendo?”, insistió Pupiro, quien sostuvo: “Exigimos que nos digan la verdad, porque la verdad no está dicha”.
SIENTEN LA PARTIDA
“El pueblo sigue clamando justicia y verdad (…) la Iglesia está segura, el pueblo está seguro que vamos a encontrarla”, afirmó por su parte Verónica Velásquez, dirigente del Movimiento Católico por la Dignidad del padre Pupiro.
“Está abierta la herida y duele”, dijo Velásquez, quien no descartó que Yasker Blandón —quien se declaró como único culpable en el crimen— obtenga una rebaja de pena en el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), como solicitó la defensa de este el año pasado.
Y hasta pueden sacarlo en libertad “con cualquier excusa”, denunció Velásquez, advirtiendo que un escenario como este no sería permitido por la feligresía.
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