La eyaculación precoz es la falta de control sobre la eyaculación y se considera un problema cuando: *Uno o ambos miembros de la pareja considera un problema la rapidez de la eyaculación.
*Cuando la eyaculación ocurre antes o inmediatamente después de la penetración. *Si se necesitan utilizar técnicas molestas o desagradables para demorar la eyaculación a lo largo de la relación sexual.
El diagnóstico de eyaculación precoz no tiene nada que ver con el tiempo que tarda la persona en eyacular, porque cada pareja tiene una idea diferente de lo que constituye “alcanzar el orgasmo demasiado rápido”. Para algunos, dos minutos es suficiente y, para otros, diez minutos es demasiado pronto.
Esta falta de control se da porque el hombre no percibe claramente o no reconoce las sensaciones previas al orgasmo, lo cual, a su vez lo priva de la capacidad de regular o controlar este proceso. En consecuencia, la eyaculación se da automáticamente cuando se alcanza el umbral fisiológico de excitación, tomando a todos por sorpresa.
La causa exacta de la EP aún es desconocida, pero sabemos que una serie de factores psicológicos y biológicos interactúan para crear y mantener el problema. A pesar de la mezcla de factores que puedan estar causando y manteniendo esta disfunción, el tratamiento existe y es efectivo, especialmente si se sigue bajo la supervisión de un profesional.
El primer paso es tomar conciencia e informarnos sobre lo que nos pasa. Ahora solo falta tomar acción. Busque la ayuda que necesita.
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