Elízabeth Romero
“Tené cuidado en los buses, que te puede pasar algo”, le advirtió en voz baja un hombre que supuestamente es un agente vestido de civil, a Leonel Santana Zambrana.
José Alonso, funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), confió que, en los pasillos de los Juzgados de Managua, ellos lograron apreciar a un hombre “alto, fornido” que vestía de chaqueta, quien en voz alta le había dicho primero “te noto ahuevado, tenés miedo” y posteriormente en voz baja vertió la amenaza contra Santana, quien acudió como testigo.
Esto ocurrió el jueves pasado, mientras Santana esperaba ser llamado a testificar, en el caso de asesinato contra Luis Emilio Rojas, de 51 años, hecho ocurrido en agosto del año pasado en San Rafael del Sur.
Santana denunció en LA PRENSA de la edición del 28 de noviembre, del año pasado, que supuestamente fue víctima de torturas en celdas policiales para obligarlo a que atestiguara en ese caso en contra de dos personas que él considera son inocentes.
Esto fue negado en ese momento por el vocero de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, que aseguró que la Policía no tortura.
Alonso integró un equipo del Cenidh que asistió al juicio oral y público en ese caso, donde la víctima fue Rojas, cuya audiencia fue suspendida a eso de las 7:00 p.m. del jueves, cuando la Fiscalía en un intento por no incorporar a Santana como testigo alegó que ya no tenía testigos, pese a que lo ofreció en el intercambio de pruebas, dijo el abogado del Cenidh.
Tras la denuncia pública de Santana, la defensa de los acusados espera utilizar su testimonio. El abogado del Cenidh indicó que toda prueba obtenida ilegítimamente no debería ser tomada en cuenta, y recordó que los actos de tortura para obtener una prueba es delito de lesa humanidad.
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