Nuevo Congreso de Guatemala asumió funciones en luto por crimen de diputado

El nuevo Congreso de Guatemala inició este sábado funciones enlutado por el asesinato a tiros de uno de sus diputados, en una jornada en la que asume el poder un derechista, el general retirado Otto Pérez, quien prometió una batalla frontal contra la violencia.

GUATEMALA/AFP

El nuevo Congreso de Guatemala inició este sábado funciones enlutado por el asesinato a tiros de uno de sus diputados, en una jornada en la que asume el poder un derechista, el general retirado Otto Pérez, quien prometió una batalla frontal contra la violencia.

La sesión, que se celebraba en la sede del Congreso, inició con un minuto de silencio en memoria del reelecto diputado opositor Valentín Leal, baleado el viernes por desconocidos junto a un hermano, a escasos metros del Parlamento, en el centro de la capital.

Al rendir su último informe de gestión ante el Congreso, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, reconoció este sábado que a pesar de algunos avances deja «profundos rezagos» en pobreza y seguridad, que debe encarar su sucesor, un militar retirado de 61 años.

«Me voy como llegué, muy tranquilo y sereno, pero con un mecapal (carga) de preocupaciones por esos profundos rezagos que tiene el país, que en muchos temas avanzamos, (pero) hay otros que nos falta avanzar», afirmó Colom, quien calificó la espiral de violencia como «perversa».

En su discurso de despedida como presidente del Congreso el oficialista Roberto Alejos, hizo un llamado a los guatemaltecos para unirse y rechazar «firmemente cualquier forma de violencia en nuestra sociedad».

Leal fue reelecto en representación de Alta Verapaz -una región del norte controlada por narcotraficantes-, por el derechista partido Líder, cuyo aspirante presidencial, Manuel Baldizón, perdió en segunda vuelta en noviembre frente a Pérez.

El diputado, de 40 años, pretendía renunciar a Líder y pasar este mismo sábado a integrar la bancada del Partido Patriota (PP, también de derecha) de Pérez, quien el viernes lamentó el crimen y la persistencia de la violencia en el país.

Pérez toma el mando con la promesa de enfrentar con firmeza al crimen, en un país más preocupado por la inseguridad -con una tasa de 38 homicidios por cada 100.000 habitantes-, que por la pobreza que agobia al 53% de sus 14,3 millones de habitantes.

El nuevo presidente gobernará con un Congreso dividido en bancadas de 13 fuerzas, entre las que su partido contará con 58 de los 158 diputados, seguido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, socialdemócrata) -de Colom- con 48 curules.

Los diputados de la nueva legislatura asumieron sus cargos y elegieron a la Junta Directiva del Congreso, cuyo presidente, Gudy Rivera, del PP, tomará juramento a Pérez en la ceremonia -inicialmente prevista para 20H30 GMT pero que comenzará con retraso-, en un polideportivo en el sur de la capital.

De los 158 escaños, 68 corresponden a nuevos diputados, mientras que 90 fueron reelectos -entre ellos Leal, cuya curul será ocupada por otro miembro de Líder-, para un período de cuatro años.

A la investidura de Pérez asisten unos 5.000 invitados internacionales, entre ellos una decena de gobernantes (incluidos Colombia, México y los países de Centroamérica), y el heredero de la corona española, Felipe de Borbón.

Unos 2.000 efectivos de la Policía, apoyados por el Ejército, están desplegados por puntos estratégicos de la capital, con unidades antiexplosivos y de élite en la sede de la ceremonia.

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