Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Costa Rica aportó “pruebas” sobre la “verdad de la politización y parcialidad” de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) en la demanda interpuesta por Nicaragua por la construcción de una carretera tica paralela al río San Juan, que genera daños ambientales.
La cancillería de este país señaló cinco aspectos que demuestran la supuesta parcialidad del tribunal centroamericano, como que la CCJ aceptó una “demanda sin tener competencia”, “el Presidente sale a ofertar sus servicios”, “morbosa maniobra”, “el presidente adelanta criterio” y “una inconcebible hostilidad hacia Costa Rica”.
Con las supuestas pruebas da por concluido este debate al que considera estéril, además de reiterar que al no pertenecer a la Corte cualquier actuación es inaplicable.
Sobre la “falta de competencia”, la cancillería tica considera “irregular y arbitrario” el hecho de que la Corte haya aceptado la demanda interpuesta por grupos ambientalistas nicaragüenses, “a sabiendas de que, desde 2009, Costa Rica expresamente había indicado con el debido respaldo jurídico y en aplicación de una decisión soberana de la Asamblea Legislativa de Costa Rica de 1995, Costa Rica “no acepta ni la jurisdicción ni las competencias de la CCJ.
Haber aceptado este caso e intentar imponerse a la fuerza sobre la voluntad soberana de un país, denota un afán de persecución y hostilidad que además lesiona las normas del Derecho Internacional y causa un grave daño a la institucionalidad centroamericana”, dicen los ticos.
Sobre la oferta de sus servicios de parte del presidente de la Corte, Costa Rica dice que es “altamente irregular” que el presidente de la CCJ (Francisco Darío Lobo) haya ofrecido públicamente a Nicaragua, por medio de la prensa, los servicios de este tribunal para conocer del caso por daño ambiental, varios días antes de su presentación.
“Ningún tribunal en el mundo acostumbra mercadear sus servicios ni inducir a la presentación o fabricación de casos”, dice Costa Rica.
El tercer elemento de “prueba” al que llama morbosa maniobra, Costa Rica asegura que “es notorio el interés por la espectacularidad pública que la CCJ intentó montar, a expensas de Costa Rica, cuando su representante se hizo acompañar por un amplio despliegue de la prensa nicaragüense al “acto de notificación” del caso por medio de la Embajada costarricense en Managua”.
“Es una morbosa maniobra a la que Costa Rica no se prestó”, reza el descargo.
En el cuarto elemento, los ticos califican como grave el hecho que Darío Lobo “haya adelantado criterio al insinuar que podría existir daño ambiental a Nicaragua”.
“Estas declaraciones las dio el presidente de la CCJ aún antes de la anunciada visita al río San Juan para verificar la supuesta realidad de los hechos.
También ha expresado parcialidad al adelantar que la CCJ podría imponer medidas cautelares a Costa Rica”, reza la “prueba”.
En el último argumento, Costa Rica considera que todas las declaraciones públicas de Darío Lobo respecto al tema que incluye el emplazamiento al canciller Enrique Castillo, “son prueba de la hostilidad que mueve al Presidente de la CCJ en contra de Costa Rica y de su parcialidad a favor de Nicaragua”.