WASHINGTON/AFP
Las últimas sanciones adoptadas por Estados Unidos contra Irán, convertidas en ley en diciembre, apuntan a paralizar la actividad del banco central iraní, dijo este jueves un alto funcionario estadounidense.
«Pretendemos cerrar el banco central de Irán», dijo a periodistas el responsable que pidió el anonimato, añadiendo que Estados Unidos está actuando rápidamente para poner en marcha las medidas.
Las sanciones decididas en diciembre, cuyo fin es forzar a Teherán a cambiar su programa nuclear, autorizan al presidente estadounidense a congelar los haberes en Estados Unidos de toda institución financiera extranjera que comercie con el Banco Central de Irán (BCI) en el sector petrolero.
Con objeto de atacar el sector crucial del petróleo las nuevas medidas obligan así a las empresas extranjeras a elegir entre hacer negocio con Irán o Estados Unidos.
Los bancos centrales extranjeros que trabajen con el banco central iraní en transacciones petroleras podrían enfrentar similares restricciones bajo la nueva ley, lo que ha extendido el miedo de que las relaciones de Estados Unidos con Rusia y China se resientan.
«Si un banco corresponsal de Estados Unidos quiere hacer negocio con nosotros y están comerciando con el CBI u otros bancos designados por Irán (…) entonces van a tener problemas con nosotros», dijo el funcionario estadounidense.
Las medidas fueron tomadas como parte de una ley de defensa de 662.000 millones de dólares, que el presidente Barack Obama firmó el 31 de diciembre en un contexto de incremento de tensiones con Teherán, que amenazaba con bloquear el estrecho estratégico de Ormuz, por el que circula más de una tercera parte del comercio de petróleo del mundo.