Roberto Mora y Elizabeth Romero
“Lo que yo quiero es que me lo entreguen vivo, o si me lo han matado que me lo entreguen muerto, pero yo quiero saber su paradero”, dijo muy preocupado el señor Miguel Lúquez Borge, padre de Santos Guadalupe Borge, conocido como “Pablo Negro”.
Petray dijo que ese organismo hará esta solicitud a su homólogo hondureño ante diversas versiones sobre la supuesta captura del excontra, que le hace presumir una posible “pasada de cuentas”.
Petray indicó que también remitirá correspondencia a los jefes del Ejército y de la Policía Nacional, general Julio César Avilés y primera comisionada Aminta Granera, respectivamente, solicitándoles información sobre el paradero de su hijo.
La Policía Nacional siguió ayer sin referirse concretamente al tema.
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Miguel Lúquez Borge llegó este martes a las oficinas de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) de Estelí para pedir la intervención de esta organización, con el fin de conocer el paradero de su hijo, que fue llevado por cuatro militares a bordo de una camioneta con rumbo desconocido.
Lúquez Borge dijo desconocer si su hijo “andaba en armas”, porque ya tenía nueve meses de no verlo, desde que partió hacia Matagalpa.
Sin embargo, mencionó que por referencia de un amigo, se enteró de que habría sido víctima de una trampa, pues le ofrecieron dinero y una camioneta en Honduras, donde fue llevado por personas que supuestamente recibieron dos millones de córdobas en concepto de recompensa.
En El Paraíso, Honduras, “fue detenido por cuatro militares, no sé si son de Nicaragua o (de) Honduras”, mencionó Lúquez Borge y agregó que otros cuatro militares llegaron por el lado de la frontera de Nicaragua y habrían montado a su hijo a bordo de una camioneta marca Toyota plateada, conducida por Lázaro Cornejo, originario de San Francisco Libre, para trasladarlo hacia Nicaragua.
Igual versión mantiene Roberto Petray, director nacional de la ANPDH, quien mencionó que lo llamó un excontra para revelarles los mismos datos.
Petray aseguró que en días recientes habían recibido una llamada para que llegara con el obispo Juan Abelardo Mata a Honduras, porque la gente de “Pablo Negro” quería hablar con ellos, pero el obispo se encuentra fuera del país.
Por su parte don Miguel Lúquez Borge mencionó que nunca ha visto a hombres armados, pero en su comunidad, ubicada en las montañas de Jinotega, son muchas las personas que afirman saber de la presencia de armados que buscan cambio del gobierno y exigen democracia.
SITUACIÓN PODRÍA COMPLICARSE
El padre de “Pablo Negro” además advirtió que si algo le pasa a su hijo, la cosa se podría complicar porque hay muchos excompañeros que lo quieren mucho (a su hijo) y no descartan retomar las armas.
“Pablo Negro” es uno de los excontras que aseguró retomaría las armas para combatir al gobierno del presidente Ortega. Se le ha identificado como miembro del Frente Democrático Comandante 380 (FDC-380).
La Policía Nacional siguió ayer sin referirse concretamente al tema.
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