
Por Arnulfo Agüero
Primero fue locutor y guionista de radiodramas, compositor de canciones y presentador de televisión, luego director y guionista de cortometrajes, ahora su reto es producir largometrajes de comedias y un drama heroico sobre la vida de Leonel Rugama.
Con 27 años, Ricardo Zambrana siente que su vida ha sido acelerada por el “turbo” de su hiperactividad que ha venido controlando, pero la adrenalina que lo anima a alcanzar los sueños sigue dominándolo en la pasión de hacer cine.
Su carrera como cineasta nace en el 2007 cuando realiza estudios de dirección cinematográfica, impartida por el español Luis G. Valdivieso y produce Cuarto Menguante , su primer cortometraje.
El segundo guión está basado en la dramática vida de Leonel Rugama, poeta revolucionario que cayó en 1970 en un violento enfrentamiento con un batallón de la Guardia Nacional. Esta idea me surgió desde el cortometraje que hice de tres minutos sobre su muerte: La Tierra es un satélite de la Luna”.
Entres sus producciones están:
2007: Cuarto menguante
2009: La tierra es un satélite de la luna
2010: Megabyte; A Corda; La leyenda de Fernando Valdés
2011: Solo hay una; Off
[/doap_box]
Durante tres años recibe clases en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños en Cuba, se gradúa en dirección de ficción, y dirige tres cortos.
“Necesitamos ingresar a programas como Ibermedia, donde con un aporte anual de parte nuestra podríamos contar con fondos muchísimo más grandes para la producción y coproducción con otros países”, propone Zambrana.
Según el joven director “los cineastas nicaragüenses deben pensar en grande para que nuestro cine se muestre en grande”.
Zambrana recientemente participó con varios cortos en el Certamen Nacional de Cine y Vídeo en Nicaragua, y fue galardonado con el Premio Especial al Talento Joven, entregado por la Fundación para la Cinematografía y la Imagen (Fucine).
¿Escribe guiones, qué hay en proyectos?
Estos partieron de dos experiencias que tuve en la escuela de cine de Cuba. La primera es una comedia ligera. Todos creían que a mí solo me gustaba hacer este género. Y en parte tienen razón, adoro la comedia. Y para mí, tan importante es hacer a una audiencia pensar como hacerla reír.
Recibió el Premio Especial al Talento Joven, ¿qué significa para usted?
Este viene a decirme que no hay que detenerse. Es como escuchar a tus padres decirte que están muy orgullosos de vos y que esperan ver más de tus trabajos. Es una dosis de adrenalina para la creatividad.
Agradezco de todo corazón ese regalo, y sé que no es de gratis, me lo dieron esperando de mí, más esfuerzo y entrega. Más pasión y dedicación. También ha sido un premio la motivación recibida de parte de cineastas que me preceden, como Kathy Sevilla, Frank Pineda, Martha Clarissa Hernández y María José Álvarez, Rossana Lacayo, Rafael Vargarruiz, José Herguedas, y muchos otros.
¿Cuál ha sido su secreto, si es que lo hay para tanto éxito?
Nada de secretos, si aquí todo se mira y expone. De hecho, aún no he hecho carrera, apenas estoy comenzando, pero se agradece el cumplido. Me siento muy orgulloso de haber podido trabajar con gente muy talentosa en Cuba y en Nicaragua.
Estoy tratando de enfocarme en las cosas que más me gustan, en los proyectos que quiero hacer, las historias que quiero contar, sin perder de vista que también hay que sobrevivir en un país tercermundista, donde las oportunidades son escasas y donde no hay fondos de cine.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B