Una propuesta errónea y desafortunada

Editorial: Una propuesta errónea y desafortunada

Algunos grupos de exiliados nicaragüenses en Estados Unidos le ha pedido al congresista estadounidense de origen cubano, Mario Díaz-Balart, que presente una propuesta legislativa en el Congreso con el objetivo de limitar los envíos de remesas familiares y viajes a Nicaragua. De esa manera, aseguran esos exiliados nicaragüenses, se evitaría el fortalecimiento de la dictadura de Daniel Ortega.

Evidentemente, esta propuesta es una demostración del enojo del exilio democrático por la indeseable situación política prevaleciente en Nicaragua, después de las elecciones fraudulentas del 6 de noviembre pasado en las que se impuso la reelección de Daniel Ortega violando la Constitución que la prohíbe en dos períodos consecutivos y por más de dos veces. Y sin duda que la intención de esos exiliados nicaragüenses al presentar semejante propuesta es contribuir al restablecimiento de la democracia en su país de origen.

Sin embargo, la propuesta es equivocada y de allí que haya sido rechazada en Nicaragua por diversos sectores políticos y sociales, incluyendo a la Iglesia católica que se pronunció al respecto por medio del arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, y de su obispo auxiliar y secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Silvio Báez. En realidad, como han dicho los obispos y distintos representantes de grupos políticos y sociales adversos al orteguismo, a quienes perjudicaría directamente la restricción o suspensión de las remesas familiares y viajes de Estados Unidos, sería a los centenares de miles de nicaragüenses que residen y trabajan en ese país, y más que todo a sus familias en Nicaragua, que para subsistir dependen totalmente o en gran medida de los envíos de dinero y productos de sus parientes en el exterior.

A nuestro juicio es muy difícil, por no decir imposible, que el Congreso y el Gobierno de Estados Unidos acepten semejante propuesta, cuando más bien están flexibilizando las restricciones de ese mismo tipo que durante mucho tiempo le impusieron a Cuba, las cuales, en vez de servir para socavar a la dictadura castrista más bien perjudicaron a la población y le dieron argumento al régimen de La Habana para culpar por la debacle económica del comunismo al embargo estadounidense.

La experiencia de Cuba e internacional ha demostrado que represalias como la prohibición o restricción de las remesas y viajes, y el embargo económico y comercial en términos generales, castigan al pueblo pero no afectan a los dictadores cuyos ingresos y fortaleza provienen de otras fuentes. Por el contrario, las dictaduras aprovechan las presiones externas que perjudican a la población, para presentarse como víctimas de la gran potencia del norte, atizar las pasiones nacionalistas y lanzar a las masas contra Estados Unidos y la oposición interna.

Sin duda que es muy importante y necesario el aporte de los nicaragüenses en el exilio a la lucha por la restauración de la democracia en Nicaragua. Pero tiene que hacerse de la manera más apropiada y factible.

COMENTARIOS

  1. miskito solidario
    Hace 15 años

    ajajajajajajajajajaajajajajajajajajaj….

  2. Nicomedes
    Hace 15 años

    Siempre hay alguien que quiere ver a Nicaragua sumida en la miseria. Me parece muy acertado el editorial de la Prensa. Felicidades.

  3. Charles Wiltshire
    Hace 15 años

    Cuales exilados , Nicaragua no està en guerra … Esos son unos ex guardias Somosistas que no saben como regresar a Nicaragua , tienen la conciencia cargada .

  4. GUICAG
    Hace 15 años

    UNA LEGÍTIMA REIVINDICACIÓN DEBE CONCILIARSE CON LAS NECESIDADES DE LA POBLACIÓN. En efecto, la opinión del Sr. Sánchez es acertada, sensata y apropiada. No se pueden adoptar medidas sin sopesar sus consecuencias, y más cuando los daños directos y colaterales los sufren los de siempre, los más necesitados y vulnerables económicamente. Las restricciones de remesas pueden suponer altos sacrificios para las familias humildes: impagos en alimentación, salud, formación y educación.

  5. ALLA ELLOS
    Hace 15 años

    No es errónea ni desafortunada. Los remeseros queremos que los nicas que están en Nicaragua entiendan que a los tontos ni Dios los quiere. Y que si ellos continúan postrados dejándose fregar por cuanto cacique o político matrero se les quiera encaramar encima, allá ellos. Y que si entregan los reales para que Ortega los use en su contra, nosotros no estamos dispuestos a seguir ayudándoles para que se dejen. Que quede claro.

  6. La Tula Q. Hecho
    Hace 15 años

    No olvidemos que muchos de los «exiliados» nicas son agentes orteguistas. Los mismos que hacían propaganda para el bachiller son quienes ahora solicitan este embargo. Es precisamente la torpeza de los gringos la que permitió y hasta obligó a Cuba a convertirse en satélite de los rusos. Nadie debe de tragarse la píldora de esos «exiliados», pues lo que quieren es favorecer a Ortega. Nadie que tenga por lo menos dos dedos de frente puede creer que eso perjudicaría al dictador.

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