Producción en veremos en la RAAS

Las semillas de frijoles y maíz para levantar la producción en cinco municipios de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), que prometió el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), durante la pasada campaña presidencial todavía no llega a los campesinos locales.

Por Sergio León C.

CORRESPONSAL/BLUEFIELDS

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Las semillas de frijoles y maíz para levantar la producción en cinco municipios de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), que prometió el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), durante la pasada campaña presidencial todavía no llega a los campesinos locales.

El delegado regional del Magfor, Noel Abella Aguilar, declaró que debido a las inundaciones ocurridas recientemente en varios municipios del país, antes de las elecciones de noviembre, la institución reorientó las entregas de semillas para beneficiar afectados.

“Y se decidió atrasar un poco para ayudarle a los afectados de las inundaciones”, dijo Abella a LA PRENSA.

El presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (Unag), filial Atlántico Sur, Adrián Granados lamentó que las semillas para los productores locales todavía no llegan.

“Hasta ahorita se están autofinanciando porque el producto (las semillas) anunciado por el Magfor todavía no ha llegado, entonces están esperando, y como el tiempo está pasando cada uno está sembrando las semillas que tenían guardadas”, confirmó Granados.

PIDEN MERCADO

El presidente regional de la Unag, dijo que otro de los problemas que tienen es la falta de mercados para ofertar el maíz, los frijoles, las musáceas y los tubérculos que se producen aquí.

Según Granados tienen organizados a 2 mil 500 productores que se asientan en cinco municipios de la RAAS, El Tortuguero, La Cruz del Río Grande, Laguna de Perlas, Kukra Hill y Bluefields.

Ahí producen 45 mil quintales de frijoles, 20 mil de maíz, además, se produce en postrera 60 mil unidades de plátanos, 300 quintales de quequisque, y 300 mil de yuca, pero que la producción de frijoles y maíz podrían mermar si las semillas no vienen a tiempo.

“El productor pudiera sembrar más pero el problema es que no hay un mercado para ofertar, el mayor consumo se queda en Bluefields, el resto se vende a los comerciantes que luego se llevan la carga a otros municipios del resto del país”, concluyó Adrián Granados.

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