Lucía Navas
Las pruebas de estrés, como se le conocen, comenzaron el 12 de diciembre y terminan el 20, y las dirigen la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) y al Banco Central de Nicaragua (BCN).
Antenor Rosales, presidente del BCN, explicó que buscan “garantizar que la intermediación del Sistema Financiero Nacional se encuentre robusto”, para responder a efectos externos y a mejorar su capacidad de crédito interno.
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El Gobierno de Nicaragua parece no tener prisa en conseguir un nuevo Programa Económico Financiero (PEF) trianual, con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, expresó que la posición final sobre si se busca la negociación del nuevo programa, se basará en el análisis que hagan con los sectores empresariales y otros actores de la economía nacional.
Rosales afirmó que la prioridad en esta ocasión no es obtener recursos, sino tener el visto bueno del FMI sobre que en el país existen políticas que garantizan la estabilidad macroeconómica.
“Nos da un aval para la inversión extranjera, y para que la seguridad de los inversionistas sea tomada de manera clara como una realidad de Nicaragua”, explicó.
El funcionario recalcó que el país está en una mejor posición, pues en 2011 su Producto Interno Bruto (PIB), crecerá “un cuatro por ciento como mínimo”, sus finanzas están “fortalecidas”, lo cual evidencia que las reservas internacionales estén “por encima” de lo comprometido con el FMI.
En marzo próximo el FMI evaluará lo que se conoce como el Artículo IV, del estado de la economía y finanzas de Nicaragua. “Si es necesario y es voluntad del Gobierno, de los sectores involucrados en la actividad económico financiera el tener un programa, procederemos a la negociación”, anunció Rosales.
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