León Núñez

La lógica de la primera piedra

Yo conozco a un señor que fue alto funcionario público —viajó de la pobreza a la riqueza a la velocidad de luz— que cuando le dicen que alguien comentó que es rico porque robó en el gobierno, sin inmutarse, sin sentirse ofendido, con la más absoluta tranquilidad, siempre contesta lo mismo: el que esté libre de pecado que lance la primera piedra.

Yo pienso —quizás equivocadamente— que con esta contestación el citado señor, en el fondo, está aceptando tácitamente que robó, porque está tratando de justificar su proceder delictivo mediante la “lógica” de que todos somos pecadores, de que todos somos ladrones y que, por consiguiente, nadie en el mundo puede lanzar la primera piedra.

Esta interpretación sobre el mecanismo físico y dialéctico del lanzamiento de la primera piedra trajo a mi memoria las andanzas del mandador de una finca que tuve en Chontales, andanzas que quiero contárselas a mis lectores porque ilustran la “lógica” de la primera piedra y respaldan mi interpretación.

Recuerdo que estando un sábado en Acoyapa me mandó a decir mi amigo, conocido como “Chepe gallo”, que le pagara mil córdobas, que la deuda tenía tres meses. Fui a su casa. Le dije que no le debía, pero me manifestó que sí, que le debía, que el dinero yo se lo había mandado a pedir prestado con el mandador. Este confesó ser cierto. “He pecado doctor, me dijo, reconozco que soy pecador, pero recuerde que todos somos pecadores; el que esté libre de pecado que lance la primera piedra”.

Un mes después me enteré que el mandador me robaba leche y que vendía diariamente treinta cuajadas en la pulpería de un poblado cercano a Acoyapa. Frente a la dueña de la pulpería confesó todo. “He vuelto a pecar, me dijo, pero tengo un firme propósito de enmienda. La verdad es que todos somos pecadores”. Seguidamente me preguntó con curiosa humildad, y viéndome fijamente a los ojos, que si yo nunca había pecado, y me volvió a repetir lo mismo: el que esté libre de pecado que lance la primera piedra.

Días después le entregué medicina veterinaria por valor de treinta mil córdobas para que fuera a desparasitar unos novillos que tenía en una finca cerca de El Coral. A los tres meses me di cuenta que los novillos estaban cundidos de tórsalo y que la medicina la había vendido a mitad de precio en el citado pueblo; que había pasado tres días pecando feliz: guaro, mujeres y roconola.

Cuando lo despedí de su trabajo me dio un abrazo. Me dijo que se iba para Costa Rica; que ya no podía vivir en Acoyapa porque ni en las calles podía andar, ya que debía —que había pecado— en todas las pulperías del pueblo; que me agradecía mi comprensión de que todos somos pecadores y me repitió el “argumento lógico” de que el pulpero que no tenga pecado que lance la primera piedra.

La lógica del mandador, clarísima por cierto, era de que yo, como pecador no podía tirar la primera piedra y que, como ambos somos pecadores, yo no debía reclamarle nada. Tuve la impresión de que el mandador pensaba que él y yo éramos dos sinvergüenzas; que éramos iguales.

Si esta interpretación no fuera compartida por todos mis lectores —no hay premisa del pensamiento humano que no esté sujeta a controversia— les aconsejo, eso sí, que sepan defenderse de la “lógica” de la primera piedra, pues es el argumento del hombre que habiendo perdido la vergüenza pretende estar en el mismo saco con el que todavía la conserva. El autor es abogado y escritor

COMENTARIOS

  1. joe
    Hace 15 años

    El que es ladrón, sera siempre, seria bueno saber el nombre de todos estos ladrones, no hay que tener miedo y denunciarlos, sabemos que no habrá justicia con estos ladrones pero por lo menos, se sabrá, quienes son y la ciudadanía honrada de nicaragua, tendrá la oportunidad de decirle en su cara ladrón.

  2. Nando acusa
    Hace 15 años

    Venga a jinotega ud que es acucioso en investigaciones escleciasticas y averigue los origenes del obispo carlos enrique herrera que es un hijo fuera del matrimonio , lo sabe la poblacion de sanrafael y la trinidad y por lo tanto hizo fraude para alcanzar este alto cargo y no solo vivir atacando al cardenal obando, investigue las tropelias de los curas eliar pineda y rafael rios que son dos fanaticos politicos,mujeriegos descarados,nadie los sancionan porque la iglesia catolica es corrupta

  3. vernon manuel zapata ruiz
    Hace 15 años

    El cometario del Doctor Nuñez, tiene cierto sentido, el cual la frase acuñada del evangelio que el señala, es esgrimida en muchas ocasiones por los que realizan actos delictivos que las leyes tipifican.Es ponernos a pensar como los valores cristianos y morales son interpretados como excusa para razonar lo malo realizado. Le felicito al ilustre maestro con sus comentarios.

  4. GUICAG
    Hace 15 años

    ENTRE PECADOS Y DELITOS ABOMINABLES. El Sr. Núñez reconoce que es pecador -puesto que no contesta al mandador apedreado-; pero una cosa son los pecados que forjan malas costumbres en el ámbito privado, y otra, los delitos abominables de funcionarios enriquecidos por y en el poder y a costa del dinero público, tan necesario para educación, salud…. Ni siquiera comparables a los pecados inherentes al mercado, donde vendedor suele engañar al comprador para poder obtener más plusvalía.

  5. Chinandegano
    Hace 15 años

    El problema de los nicaragüenses responsables de la toma de decisión se quedan dormidos en sus laureles. Ya ves don León Núñez tuvo que esperar tres casos confirmados por él para tomar la acción de correr al ladronzuelo del mandador y a saber cuantas le hizo. Igual pasa con los funcionarios nadie hace nada para sacar al cuatrero.

  6. Miguel Martinez
    Hace 15 años

    Buenas tardes Doctor Nuñez , excelente interpretacion de una frase podriamos decir biblica y que el que comete cualquier ilicito , la toma como defensa , es de referenciar que obviando la verguenza que siente el delicuente, quiere igualarse con su denunciante. Salvedad. ni un pecado es igual al otro ni tampoco delito , mucho menos los individuos aunque ocupen la frase mejor que la oracion del Padre Nuestro. Felicidades Doctor

  7. carlos garcía
    Hace 15 años

    Seguro que el autor no puede tirar la primera piedra.

  8. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    Muy interesante su historia, entretenida, pero como yo no soy ningun
    ladron, y de verdad nunca me he robado nada de nada, pues traigo
    un saco lleno de piedras no para tirar la primera, sino una andanada
    de piedras a cualquiera que se atreva a decirme que le he robado al
    go. Mas bien le he dado dinero prestado a varias personas y ahora estan como serias conmigo, simplemente por no pagar. Eso fue lo que consegui por ayudarles. Gracias.

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