Cartas al Director

¿Dónde están las promesas?

Ahora que nuestro flamante presidente se ha “entronado” ilegalmente en Nicaragua robándose las elecciones, a través de este Diario quiero hacerle las siguientes preguntas:

1) ¿Qué pasó con el “desempleo cero” que prometió para su periodo pasado? Porque lo que he visto es a más y más nicaragüenses desempleados y buscando como salir del país en busca de empleos.

2) Cuando inicialmente se recibió la “ayuda” venezolana el presidente Ortega mencionó que no la pondrían en el presupuesto general de la República para “que no se la robaran los diputados opositores que dominaban la Asamblea”.

Entonces , ahora que la Asamblea Nacional estará dominada por “honrados y honestos” sandinistas, ¿va a poner esa ayuda en el presupuesto general de la nación o seguirá siendo manejada de manera discrecional por él?

De ser así. ¿Será que él mismo no confía a sus correligionarios cristianos, socialistas y solidarios?

José Centeno Olivares 

Fraude anunciado y confirmado  

Se confirmó el fraude anunciado a través de las siguientes anomalías: 1) La no entrega de cédulas a miles de ciudadanos. 2) La no acreditación de credenciales a los fiscales, como lo señala la Ley Electoral 10 días antes de la elección. 3) No se acreditó a los organismos nacionales de observación. 4) No se pronunció la Corte Suprema de Justicia sobre el litigio de la casilla del PLI antes de las elecciones. Los representantes de la OEA y UE recomendaron sobre estos cuatro puntos para la transparencia electoral. A esto agregamos la ilegal candidatura de Daniel Ortega y un Consejo Supremo Electoral de facto. Confiamos en que los representantes del organismo regional y mundial, rindan un informe ajustado a la verdad.

Ante todas esas anomalías, la realidad nicaragüense fue compleja. Los que creemos en la democracia, la legalidad y la transparencia política, tenemos que lamentar que hubo falta de capacidad y voluntad política de parte de los que controlaron la candidatura de don Fabio Gadea, pues no pudieron unir a la verdadera oposición.

El 6 de noviembre estaba en juego el destino de Nicaragua, por lo cual era imperativo deponer ambiciones personales y sectarias, se debió haber actuado a la altura de las circunstancias, con honestidad y patriotismo.

Si consideramos que Ortega llegó al poder gracias al pacto con Alemán, ya que los magistrados del PLC aceptaron declararlo presidente sin haberse terminado de contar el escrutinio y también se reelige debido al pacto con el PLC arnoldista, ahora puede seguir utilizando el chantaje, con respecto a la casilla del PLI. La división impidió exigir en las calles la sustitución de CSE de facto, favoreció el fraude y causó heridas que será difícil que cicatricen.

Luis Solórzano

La vida, un principio innegociable 

La noche del triunfo electoral, en España, del Partido Popular (PP), llamó la atención la gran pancarta de la Calle Génova entre los militantes allí reunidos, se leía: “Ni a los 16 ni a los 18. Aborto abolición”. Ante las leyes injustas, es lo que cabe. Darles continuidad es participar de la degradación moral de quienes las promovieron y aprobaron, retratarse como políticos intercambiables, como si solo contara el interés aunque sea espurio. Cualquier ley de aborto es ilegítima. Esas leyes son expresión de políticas de tiranía contra los más débiles e indefensos. La despenalización del aborto bajo cualquier excusa, no es sino la estrategia de poderosas organizaciones para reblandecer la conciencia de la gente y facilitar un segundo paso: el reconocimiento de un supuesto e inexistente derecho al aborto. Ya se ha visto en España.

Hay quienes hablan de diálogo o debate sobre el tema del aborto, como si la vida fuera moneda de cambio. El crimen contra los niños nacidos o por nacer es siempre abominable y hay que acabar con esta ignominia como se acabó con la esclavitud. La dignidad del ser humano, la defensa de su vida en todos sus momentos y formas, es uno de los principios no negociables de que habla Benedicto XVI, claro para todos los que no se ponen vendas en los ojos.

 Josefa Romo Garlito.

España.Carta al procurador  Estrada 

A través de este medio me dirijo al señor Hernán Estrada, procurador general de la República para hacerle del conocimiento lo siguiente: tengo seis años tengo de gestionar en el BAVINIC la entrega de la escritura de la casa 74, en la colonia El Periodista y ha sido un calvario: perdieron documentos de pagos, carnet de periodista, la cédula, la cancelación, tuve que reponerlos. Se pretendía hacerme engorroso el trámite. Sigo sin entenderlo.

Anteriormente le he enviado dos cartas al señor Estrada una el 22 de mayo del 2009, pues según la ley creadora de la PGR Arto 2, le corresponde “supervisar la actuación de los funcionarios e instituciones del estado” y que estén sujetas a derecho, reiterado en el Arto 17. Y la otra le transmitía la petición del amigo y compañero, excoronel Leopoldo Rivas, ambas, aparecieron, según mi fuente, en manos de la señora Judith Silva, sea por instrucciones suyas o libretazo de su asistente, Wendy Morales.

Casi dos años han transcurrido de que la escritura (12/03/10) fue elaborada por el doctor René Demesio Toruño Real. Recurrí al Juez 4to Civil, y no se opuso, dijo que le corresponde al Notario del Estado “acatar lo que su autoridad disponga”, el judicial mandó que me extienda la escritura en tres días y en caso contrario cumplir bajo percibimiento de ley, y el señor Estrada cambió de opinión alargando la entrega.

El Presidente Daniel Ortega, nombró al doctor Ramiro Malespín para resolver y se solucionara el robo que sufrí en la Alcaldía de Managua y en dos ocasiones me han mandado a abocarme con el señor Estrada y he recibido la siguiente respuesta de doña Wendy: “¿quién le dio mi teléfono y mi correo?” y después burla “¿está nervioso?” o de la asistente de su asistente Walesca: “lo vamos a llamar. Ok”, como queriéndome decir “no siga molestando”.

Un año y ocho meses ha retenido la señora Silva la escritura, después pasó al señor Estrada, sin ninguna explicación ni propuesta de solución. Seis años de gestiones sin respuesta, he tenido que andar por Managua, alquilando, teniendo una casa que, gracias a doña Judith Silva y al señor Estrada, no puedo usar. Los daños pasan los quince mil dólares.

Doctor Estrada: ¿Hay otro poder, en el Ejecutivo, superior al presidente Ortega? ¿A ese poder obedece? ¿Por qué desobedece los fallos del juez?

Mis convicciones no cambian por la actitud suya y de la de la señora Silva.

Juan Alberto Henríquez Oporta.

Periodista y abogado.

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