El primer consejo que nos da Juanita López es tener presente cuánto dinero se va a recibir, “porque no se puede gastar lo que no se percibe”, recalca.
La experta sugiere que los trabajadores deben hacer una reflexión y realizar una lista por orden de prioridades.
Una buena opción podría ser liquidar una tarjeta de crédito, prima de un carro o una casa, así como remodelar la casa, planear un viaje, liquidar un préstamo personal, ahorrar o garantizar la matrícula y mensualidad de los colegios o universidad de los hijos.
“Algunos estudios han demostrado que una de las decisiones importantes en el uso del aguinaldo es bajar o eliminar su endeudamiento, cancelando préstamos o liquidando tarjetas de créditos, ya que permite iniciar su próximo año con más holgura en su presupuesto de ingreso y da la posibilidad de alguna inversión”.
La máster en economía precisa que no podemos olvidar que en el fin de año muchas veces se pasa por alto el tope del nivel de endeudamiento, por lo que sugiere distribuir de forma inteligente los ingresos y disfrutar las festividades acorde con lo que disponemos.
Si vamos a realizar algunas compras es aconsejable disponer previamente de mucha información, saber sobre las ofertas y hacer un recorrido por varias tiendas y boutiques para hacer rendir su dinero.
Es bonito obsequiar en Navidad, pero también es cierto que el fin de año es una época para reflexionar y convencerse de que no todo radica en lo material.
Disminuir las deudas ayudará a tener un inicio de año más desahogado, y ahorrar ayudará a tener una mejor estabilidad económica.
Hay que saber diferenciar entre lo que se quiere y lo que se necesita. Por eso gasta tu aguinaldo con inteligencia.
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