El expresidente Arnoldo Alemán sería el más beneficiado si los 26 diputados electos de la Alianza Partido Liberal Independiente (Alianza PLI) no asumen sus escaños en la Asamblea Nacional el próximo 9 de enero, porque sin ningún diputado de oposición en el parlamento él podría mantener el statu quo con el Frente Sandinista, que se traduce en unos 150 cargos en el Estado.
Fuentes extraoficiales revelaron a LA PRENSA que Alemán mantiene personal incondicional en entidades como la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría General de la República, el Consejo Supremo Electoral y la Fiscalía General, que incluye desde magistrados y jueces hasta asesores y choferes.
“Si los diputados del PLI no se integran, Alemán garantizaría esa pequeña parte de su cuota, aunque solo tenga dos de los noventa diputados de la Asamblea”, indicó la fuente que pidió el anonimato.
Eliseo Núñez Morales, miembro del Comité Político de la Alianza PLI, reconoció que “si el FSLN gobierna solo, buscará una oposición más cómoda y esa es Alemán”, a quien no ve rechazando la oferta de sacar provecho en su desventaja.
De esos 150 cargos, unos 60 corresponderían a asesores y personal administrativo en la Asamblea Nacional, donde el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) aún preside cuatro 4 de las 15 comisiones parlamentarias que le cedió el FSLN, tras el sobreseimiento de Alemán en enero del 2010.
El representante de la Unión Conservadora en la Alianza PLI, William Báez, también opinó que los diputados del PLI deberían asumir sus escaños.
Sin embargo, les recomendó que trabajen bajo una nueva modalidad de gestión, en la que prevalezca el contacto constante con la población, a través de cabildos mensuales.
“Deben crear una nueva generación de diputados, con liderazgo y principios, no más de lo mismo de estos treinta años”, advirtió Báez.
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