
El canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, afirmó ayer que a su país no le preocupa una eventual demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que interpondría Nicaragua por la construcción de una carretera cerca de la frontera, como anunció el viernes el presidente Daniel Ortega.
En declaraciones a Radio Reloj, Castillo dijo que si la demanda se presenta su país acudirá “a hacer la defensa correspondiente y aprovecharemos para discutir otros asuntos en los que Nicaragua, muy lejos de proteger el medioambiente, lo está afectando”.
Ortega también dijo que presentarán la demanda ante la Convención Ramsar para los Humedales, que ha monitoreado la situación ambiental en la zona.
“Estaremos en dos frentes (la CIJ y Ramsar), denunciando lo que es un verdadero crimen contra la naturaleza, para buscar que estos organismos internacionales se puedan pronunciar”, dijo Ortega.
El mandatario agregó que un equipo de la Cancillería de la República y el agente nicaragüense en La Haya, Carlos Argüello, han recabado información sobre la construcción de la vía “para mover alegatos y denuncias, porque está claro que no existe voluntad de Costa Rica de detener la obra”.
Según el canciller Castillo, este propósito de Nicaragua “demuestra que (al gobierno de Ortega) le sobra la plata para gastarla en litigios contra su vecino”.
“En la Corte tendremos otra oportunidad para discutir otros asuntos relacionados con la frontera y el medioambiente”, apuntó.
Nicaragua y Costa Rica mantienen un litigio territorial desde octubre de 2010, cuando Costa Rica acusó a Nicaragua de invadir con militares y civiles y causar daños ambientales al humedal que San José llama isla Portillos, con el dragado del río San Juan.
El caso es ventilado en la CIJ, que en marzo pasado ordenó a los dos países abstenerse de enviar personal de seguridad, militar o civil a la zona en disputa.
Este conflicto mantiene las relaciones entre ambos países al mínimo, mientras se espera la resolución final del Tribunal.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A