Para los usuarios de los interlocales que salen de La Concepción, Masaya, rumbo a la capital, viajar se ha convertido en una pesadilla. Largas filas, maltrato de parte de los cobradores, exceso de velocidad, sobrecarga de pasajeros y desvío de rutas son algunas de las quejas que tienen los usuarios.
“Hacer esta fila no tiene sentido, porque después que los microbuses pasan por el punto donde está el (inspector del) MTI, comienzan a montar al montón de gente. El servicio es pésimo porque uno tiene que ir chineando a la gente”, cuenta una señora.
Otro usuario dijo que cuando reclaman por el mal servicio, el chofer sube el volumen a la música del autoparlante, mientras reciben improperios del ayudante.
SE DEFIENDEN
Un conductor que prefirió el anonimato dijo que los problemas de la sobrecarga de pasajeros y exceso de velocidad se deben a que los dueños de unidades les exigen una cuota alta de las cuatro vueltas realizadas.
Bismarck Calero, dueño de microbús y presidente de la cooperativa Cotrajima, dijo que esas afirmaciones no son ciertas. Agregó que han capacitado a su personal para brindar un buen servicio y las grandes filas se deben al tráfico de la capital.
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