Aproximadamente 250,000 habitantes de Managua beben agua de una laguna rodeada de papel higiénico usado, papel periódico lleno de heces fecales, llantas y materiales de construcción.
Esto lo comprobó un grupo de soldados del Ejército de Nicaragua y otras personas voluntarias, quienes participaron en la limpieza de Asososca ayer viernes.
“La gente no cuida el agua que se bebe, vienen a botar todo aquí, no piensan en que todos vamos a quedar hechos v… sin agua”, se quejó uno de los soldados.
El futuro es lo que preocupa a las autoridades. “Todavía no hay peligro, pero si esto alcanza el cuerpo de agua, ahí sí vamos a tener problemas”, aseguró Eduardo Mejía, especialista ambiental de Enacal.
Kamilo Lara, presidente del Foro Nacional de Reciclaje, que organizó la limpieza, dijo que el mayor peligro ahora son los químicos que se infiltran por la pudrición de basura junto al cerro vecino, El Hormigón, y el riesgo de derrumbe por la forma aparentemente peligrosa en que las areneras explotan la mina de arena Motastepe.