AFP
El tráfico ilegal de armas transformó a América Latina en un campo de batalla donde ocurren cuatro de cada diez asesinatos mundiales, advirtieron funcionarios y expertos en una reunión regional que busca controlar ese contrabando.
“El 42 por ciento de los homicidios con arma de fuego que cada año ocurren en el mundo tiene lugar en América Latina, donde vive menos del 10 por ciento de la población” del planeta, dijo el Nobel de la Paz y expresidente costarricense Óscar Arias, citando cifras regionales de la oficina de la comisionada de derechos humanos de la ONU.
Revólveres, pistolas y rifles son, en su mayoría, producidos y vendidos legalmente, pero suelen terminar en manos del crimen organizado, grupos terroristas, pandillas o simplemente personas inexpertas. “La inmensa mayoría del armamento comienza como lícito, fabricado por una industria legalmente inscrita, que paga impuestos y muchas veces financia campañas políticas”, dijo el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo.
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