El crecimiento económico del país no está garantizando la apertura de nuevos puestos laborales decentes. El Informe de Desarrollo Humano 2011, que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), alerta sobre el desempleo en el que se encuentran los jóvenes que en teoría son los garantes del desarrollo en una nación.
El desempleo de las generaciones jóvenes es 2.3 veces mayor que el de los trabajadores adultos, de acuerdo con el informe en el capítulo que habla sobre Nicaragua.
Esto se debe a que, si bien los jóvenes de ahora tienen más años de escolaridad que los jóvenes de hace 30 años, las empresas privadas o públicas exigen años de experiencia que muchas veces bloquea el ingreso de los jóvenes recién graduados al mundo laboral.
Otro fenómeno es que los jóvenes padecen más el subempleo que los adultos. En 2008 la tasa de desempleados jóvenes era del 31.7 por ciento. Mientras que el 28.3 por ciento de los adultos en ese mismo año se dedicaban a cualquier actividad para sobrevivir.
Ni estudian, ni trabajan, ni buscan qué hacer
En 2008 habían 1,834,221 adolescentes y jóvenes. De ese total, el 37.6 por ciento estaba empleado, el 9.9 por ciento trabajaba y estudiaba y el 30.2 por ciento solo estudiaba.
Lo que más preocupa, según Leonel Pérez Laínez, especialista en investigación económica y estadísticas del PNUD, es que para ese año el 17.5 por ciento de los adolescentes y jóvenes no trabajaba, ni buscaba trabajo, ni estudiaba.
Asimismo, Pérez señaló que en 2008 el 59.4 por ciento de los jóvenes y adolescentes que trabajaban lo hacían en el sector informal y en la Costa Caribe la cifra de trabajadores informales era del 78 por ciento.
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