Tania Sirias
Martina Porta indicó que en el CV Doris María Morales quien ganó fue la fórmula presidencial de la Alianza PLI, donde la sumatoria de los votos fue de 2,224.
“Lo que presentó el CSE fue que en ese CV votaron 2,104 personas y Gadea perdió precisamente restando esos más de cien votos”, refirió Porta.
Bayardo Aguilar agregó que el día de las elecciones las portátiles del Frente Sandinista andaban en cada una de las JRV y muchos presentaban cédulas y votaban hasta más de tres veces por el candidato del Frente Sandinista y otra cantidad de votos aparecía como por arte de magia. Es por eso que solicitaron que se realicen nuevamente los comicios, con nuevos magistrados ya que los actuales no fueron transparentes.
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El desconocimiento de las elecciones, reformas a la Ley Electoral y la destitución de los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) es lo que demandó el movimiento de Fiscales Indignados, dijo la periodista Martina Porta, quien fue fiscal en los pasados comicios de la Alianza PLI.
Porta, quien trabajó en la Junta Receptora de Votos (JRV) 4087 en Las Colinas, señaló múltiples irregularidades cometidas por dirigentes del partido de gobierno.
“Nosotros somos un grupo de fiscales indignados, que nos conformamos después de las elecciones del 6 de noviembre y que desconocemos estos resultados, pues tenemos pruebas físicas del fraude”, dijo Porta.
Bayardo Aguilar, también fiscal de la Alianza PLI, dijo que Daniel Ortega está incapacitado, pues su candidatura está prohibida por la Constitución.
Aguilar también denunció que había una clara intención de parte del Coordinador de Centro de Votación para desinformarlos, todo con el propósito de que los fiscales de la Alianza PLI no pudieran hacer su trabajo.
“Con mucho trabajo e incluso exponiendo la vida, muchos fiscales lograron obtener las actas que demuestran el fraude electoral”, expresó Porta.
En el caso de la JRV 4087 se logró tomar foto de los resultados colocados en la pared y copias de las actas de escrutinio y hacer la sumatoria de los resultados, los cuales no coincidían con los que presentó el CSE.
“En estas elecciones hubo un patrón en todas las JRV que apunta a un fraude de dimensiones inverosímiles. Entre esas están la desinformación para los fiscales de oposición, el doble voto, hubo centros de votación que no abrieron sin embargo reportaron resultados y lo más delicado fue la expulsión de los fiscales y no permitirles acompañar los resultados en el Centro de Cómputo donde fueron alterados”, dijo Aguilar.
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