Cartas al Director

¿Cuáles serán las acciones a tomar?

  

A juzgar por la experiencia, no hay mucho que esperar tal y como ocurrió en el 2008. Lo más seguro es que los diputados que hayan resultado electos tomarán posesión de sus cargos y Daniel Ortega seguirá dirigiendo los destinos de este país sin nadie que se le oponga.    Lo más frustrante de esto es que pareciera que el partido de gobierno ha sido el que ha marcado la pauta de todo lo que hacen nuestros dirigentes.    Si vemos las estrategias de campaña lo que estuvo claro es que la oposición estaba esperando ver que hacia el Frente Sandinista para ellos actuar y aun con todo eso no fueron capaces de anticiparse al tan anunciado fraude, lo cual tendrá un costo político mucho más alto que los apenas 26 diputados electos.   

Por otro lado, la evidente separación de las bases por parte de la dirigencia y la constante demanda por verdaderos liderazgos está cobrando factura. Los relevos generacionales parecen no estar en su agenda a pesar que —bajo este escenario— esto se convierte en una necesidad imperiosa.    Este es un capítulo más de la eterna novela política de este pueblo, que se resigna viendo qué pasará mañana.   

Giovanni Gutiérrez Camacho  

Código de ética  

“Para las personas honestas y limpias de corazón, hablar de ética es disfrutar del más delicioso manjar para nutrir su existencia”. En el 2006, cuando dieron inicio los talleres de trabajo para la creación y consecuente redacción del “Código de Ética del poder judicial” tuve la grata sorpresa de ser invitado por mi amigo, el doctor Róger Morales O´connor, para participar como periodista y especialmente como ciudadano en aquel taller efectuado en un restaurante de la ciudad de Matagalpa. Muy agradecido asistí de buen gusto, pues era algo con lo que siempre había soñado: Lograr vivir el precioso momento de ver actuar a las autoridades judiciales con el decoro propio de su investidura.

Los temas que se abordaron fueron formidables como también lo fueron las aportaciones de los presentes, misma que quedarían impresas en el Código y serían la constante a seguir por todos los personajes a cargo de la justicia. Sinceramente creí que aquel precioso trabajo quedaría en el olvido, como suele suceder en nuestro país, pero por medio de este Diario LA PRENSA me he enterado de que ya entró en vigencia el famoso Código y comienza otra decepción más, pues de sobra sabemos que esta no será más que una nueva víctima para el ejército de violadores y demás delincuentes que elegantemente y con la venia de su presidente de la República, asuelan la Patria, convirtiendo al pobre código en una víctima más del más aborrecible de los abortos.    Mi más sentido pésame al pueblo honesto de Nicaragua. Descansen en paz la Constitución y el Código de Ética del poder judicial.

Ramón Pineda. Jinotega  

Inmigrantes indocumentados  

La historia universal nos revela la caída y/o desuso de las fortificaciones de la muralla china, el muro que dividía a las dos Alemania, la RDA y RFA, y la caída de gobiernos poderosos como el de Muamar Gadafi, Saddan Hussein, Hosni Mubarack, la dinastía de los Somoza, entre otros. Estos por no escuchar y comprender a sus pueblos fracasaron.  

Ahora existe un enorme muro o barda contra la frontera de México que tiene el gobierno norteamericano para que los latinoamericanos o hispanos, especialmente los mexicanos, no tengan acceso a cruzar el territorio yanqui para ganarse el pan de cada día, eso es inhumano, mejor deberían valorar que es un honor, valentía ir a buscar dignamente ese pan con un trabajo exponiendo sus vidas y no delinquir ¿Acaso es pecado trabajar para vivir? ¿O es un delito pretender un trabajo digno para ganarse el pan de cada día? Odian a los indocumentados y necesitan de ellos, que ironía de la vida.   

Considero que existen dos cosas: Que el gobierno de EE. UU. abra sus fronteras votando el muro para que entren los hispanos a buscar trabajo digno o algún día por antonomasia por ley natural se derrumbará como los referidos. No hay cuerpo que resista cien años o más.  

El gobierno de EE. UU. perfectamente puede crear algunas normas coercitivas para beneficio de los inmigrantes indocumentados, por ejemplo: el indocumentado que no demuestre estar trabajando, él que ande delinquiendo, o mostrar una vivienda u hogar estable, ni modo, aplicarle el rigor de la ley por incumplimiento y no legalizarlo, entre otras normas…    El inmigrante se va en busca de trabajo a EE. UU, Costa Rica, Canadá, Europa, etc., porque desafortunadamente en sus países no hay trabajo o ganan un mísero salario que no les alcanza para vivir.    Jorge Ramos, en su obra: La otra cara de América, expone: “¿Qué sería de Estados Unidos sin los inmigrantes indocumentados? Bueno, por principio sería una nación mucho menos productiva, con más inflación y con un serio problema para obtener mano de obra barata. Además carecería de la energía y diversidad cultural que aporta a la nación cada uno de esos inmigrantes” (Pág. 64 Editorial Grijalbo 2000). Esto es una evidente realidad que EE. UU. sus economías poco a poco se derrumbarían.

El gobierno estadounidense no pierde nada con esta mano de obra, les conviene porque la necesitan.    Imaginemos, si salieran todos los inmigrantes indocumentados de EE. UU., Costa Rica, etc., ¿Cuál sería el rumbo de esas economías de esos países? Claro, que se derrumbarían y un país en malas condiciones económicas, prepotente y autosuficiente puede colapsar, es mejor buscar el remedio a tiempo.

Bayardo Quinto Núñez

La misericordia de Dios y el purgatorio 

En noviembre, mes de los difuntos, muchos ofrecen santas misas por sus familiares fallecidos, y la Cofradía de la Virgen del Carmen celebra la Novena de las “Ánimas”. Hay quienes, desinformados y sin formación, dicen que el papa ha suprimido el purgatorio con un decreto. Como si eso fuera posible. La existencia del purgatorio está expresada en las Sagradas Escrituras (2 Macabeos 12, 41-40, etc.) y definido como dogma de fe en los Concilios de Lyón, Florencia y Trento. Sobre ese estado interior de purgación después de la muerte, habla el Catecismo de la Iglesia católica (1030- 1032).

El papa Benedicto XVI dice: “…existe la justicia y existe la verdadera culpa (…).Dios crea justicia (…); el purgatorio para mí es una verdad tan obvia, tan evidente y también tan necesaria y consoladora, que no puede faltar.” (Spes, salvi). Solo los santos entran directamente en el Cielo. La existencia del purgatorio es una manifestación de la Misericordia Divina, pues es esperanza de salvación para los que mueren en gracia de Dios, pero con suciedad. Consolador: gracias a la “comunión de los santos”, podemos ofrecer oraciones ( la mejor, la santa misa), indulgencias, sacrificios y limosnas por las almas de los difuntos.   

Josefa Romo Garlito

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