Centroamérica no necesitó ser azotada por huracanes este año para sufrir los golpes de la naturaleza, que se acentúan por su alta vulnerabilidad. LA PRENSA/ ARCHIVO

Lluvias se van, desastre queda

Después del desastre, cada gota de agua que cae del cielo asusta, pero las lluvias de noviembre podrían reducir su frecuencia con el paso de los días, en la medida en que se acaba la temporada de huracanes.

Wilder Pérez R. y Jeniffer Castillo

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Las lluvias de octubre provocaron la muerte de 105 personas y afectaron a 1.6 millones de personas en la región, según un informe de la ONG Intermón Oxfam.
Su representante regional, Antonio Hill, dijo que esto “comprueba que Centroamérica es especialmente vulnerable” a estos fenómenos.

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Después del desastre, cada gota de agua que cae del cielo asusta, pero las lluvias de noviembre podrían reducir su frecuencia con el paso de los días, en la medida en que se acaba la temporada de huracanes.

Esto se debe a que se aproxima la época seca del año, y que la temporada húmeda está saliendo en estas semanas, es decir, que hay un momento de transición, confirmó Salvadora Martínez, directora de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Oficialmente la época húmeda termina el 31 de octubre, pero la temporada de huracanes se mantiene hasta el 30 de noviembre, por lo que “es normal que se presenten lluvias, vaguadas, ondas tropicales y bajas presiones”, afirmó Martínez.

GOBIERNO DESBORDADO

En Nicaragua aumentaron los puntos críticos por deslizamientos e inundaciones. Además los recursos hídricos fueron los que más sufrieron por las lluvias de los últimos días, según la ministra del Ambiente, Juana Argeñal.

Aunque no dio detalles de la cuantificación de los daños, Argeñal dijo que el país no podía enfrentar solo la situación y por eso, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega solicitó ayuda a las agencias multilaterales y a donantes.

“Hubo daños al medioambiente, a la seguridad alimentaria, a los cultivos. Hay mayor erosión de los suelos, hay más puntos críticos por deslizamientos e inundaciones”, detalló Argeñal.

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