Por: Lucía Navas
Sostiene que el Gobierno “no nos hizo ningún favor” a los nicaragüenses al “suspender el ajuste tarifario” previsto para 2011, puesto que creó una gran deuda que tendrá que pagarse.
[/doap_box]
Al cotizarse actualmente por encima de los 100 dólares el barril del crudo venezolano se cumple el sueño del gobierno de Hugo Chávez, para quien ese es el “precio justo” en que debe cotizarse el crudo.
Esto supone que el gobierno de Chávez está aumentando sus ganancias por el negocio petrolero. Igual dejará réditos importantes en el acuerdo por la venta de hidrocarburos que tiene con su socio, el presidente nicaragüense Daniel Ortega.
Totalizan 1,944.5 millones de dólares los recursos que amasa y usa discrecionalmente Ortega bajo dicho acuerdo desde 2007 al primer semestre de 2011.
Pero también implica que la factura petrolera de Nicaragua se está elevando y terminará impactando tanto en los costos de la generación de energía eléctrica, como en el de los productos de consumo.
René Vallecillo, economista, considera que es oportuno “contemplarse” para revisar cuál es el mejor mercado internacional para que Nicaragua compre los hidrocarburos y sus derivados, puesto que el acuerdo con Venezuela “está claro que no está funcionando”.
Vallecillo analiza que el precio de venta del barril del petróleo que promedia los 109.4 dólares, “para nada beneficia al país”, puesto que se verá afectado en la tarifa energética teniendo una “presión en la inflación”.
Dice que aunque esté la opción de pagar “en condiciones preferenciales” la factura petrolera a Venezuela al final el nicaragüense paga más caro por un combustible que en el resto de la región.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A