CIUDAD DEL VATICANO/AP
El papa Benedicto XVI podría visitar Cuba y México el próximo año y tomará una decisión dentro de poco.
El portavoz Federico Lombardi dijo el jueves que en días recientes se pidió a los nuncios apostólicos de Cuba y México que informen a las autoridades religiosas y políticas que Benedicto estudia un «proyecto concreto» de visitar los dos países en la primavera de 2012.
El pontífice tomaría en breve la decisión final sobre la visita, una vez que reciba informes de las conferencias episcopales y las autoridades políticas.
Manifestó que el Papa ha tenido presente «la esperanza del pueblo mexicano» de una visita papal ya que «los países de América Latina de lengua española deseaban un viaje para ellos», después de la visita a Brasil en 2007.
Lombardi dijo que Cuba «es otro país que el Papa deseaba visitar, ya que no ha olvidado el histórico viaje de Juan Pablo II, en el que la Iglesia y todo el pueblo vivieron un periodo importante de su historia».
La visita del Papa, agregó, dará a los cubanos «un gran impulso, en particular en el cuarto centenario del descubrimiento de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre».
Recordó que «después de la Conferencia Continental de Aparecida», que reunió a todas las Conferencias Episcopales de Latinoamérica en 2007, la Iglesia en el continente «está comprometida en la misión continental de evangelización» por lo que el Papa «tendrá la oportunidad de animar a toda la Iglesia en esta gran tarea, también durante la preparación del Año de la Fe», que se iniciará en noviembre de 2012.
El portavoz señaló que tanto Cuba como México se encuentran «en la misma dirección respecto a Roma» y por tanto ambas visitas se realizarán «en un único viaje», aunque ha subrayado que el Pontífice «no hará muchas etapas» pero sí algunas «con gran valor simbólico y pastoral».
Lombardi aclaró, sin embargo, que las autoridades vaticanas y políticas tendrán que tener en cuenta «la altura» en la que se encuentra principalmente Ciudad del México, por lo que el Vaticano ha «desaconsejado» que el Papa visite la capital por motivos de salud.
«Una de las cuestiones que tendrán que ser afrontadas rápidamente será la de ofrecer las mejores alternativas», señaló.