“Quiero asegurar que la realidad que están viviendo ustedes será revisada por la comunidad internacional, para entender lo que está pasando“, dijo Bragg, tras visitar la escuela República de Alemania inundada, en Tipitapa.
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Anne Pérez Rivera
Aunque la mitad de la escuela está inundada con agua sucia del lago Xolotlán, las clases no se han detenido y los 270 niños de primaria en el centro República de Alemania, en Tipitapa, continúan expuestos a los malos olores, los zancudos y la basura que es arrastrada por las olas del lago.
Pero, los niños no son los únicos afectados. En la zona costera de Tipitapa, otras ochenta familias están en riesgo de inundación, porque el Xolotlán crece y continúa socavando los terrenos de sus viviendas.
“A nosotros se nos metió el agua como desde el 11 de octubre y así hemos estado, pero si se inunda la parte más alta de las casas, entonces sí vamos a tener que salir a un albergue”, dijo José Rivas Hernández, cuya vivienda está a la par de las antiguas instalaciones de la Alcaldía de Tipitapa, que ahora están inundadas.
Actualmente, unas 80 familias entre el casco urbano y rural de Tipitapa están evacuadas, dijo el alcalde sandinista del municipio, César Vásquez.
Tipitapa, junto a Managua y San Francisco Libre han sido los municipios más afectados por las lluvias de este invierno. El periodo lluvioso dejó a más de 148,000 nicaragüenses afectados y otras mil familias peligran si el Xolotlán sigue su nivel.
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