¡Cuidado con el corazón!

Por infarto se entiende muerte de una parte del músculo cardíaco o miocardio, debido a la obstrucción repentina de una arteria coronaria, lo cual ocasiona una pérdida de la función del corazón que puede llegar a insuficiencia cardíaca y genera problemas del ritmo cardíaco y muerte repentina.

Por infarto se entiende muerte de una parte del músculo cardíaco o miocardio, debido a la obstrucción repentina de una arteria coronaria, lo cual ocasiona una pérdida de la función del corazón que puede llegar a insuficiencia cardíaca y genera problemas del ritmo cardíaco y muerte repentina.

En las mujeres, el infarto al miocardio presenta síntomas diferentes que en los hombres. Antes de la menopausia el riesgo de infarto en la mujer es bajo, sin embargo, después de esta, es igual al del hombre.

“Lo que sucede es que mientras la mujer tiene la menstruación, su sistema está bien protegido debido al estrógeno”, explica la cardióloga Arlen Fuentes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares constituyen una de las principales causas de muerte en todo el mundo, pero a menudo son evitables porque están relacionadas al estilo de vida.

Investigaciones de la OMS revelan que algunos factores aumentan la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio, y guardan relación con nuestra forma de vivir.

“Los tres factores más importantes relacionados con el estilo de vida son: el consumo de tabaco, una dieta poco saludable y la inactividad física”.

La doctora Fuentes también coincide con que el infarto está muy relacionado con el estilo de vida de las personas por dietas ricas en azúcares, grasas y el tabaquismo. “A medida que avanzamos en edad se debería realizar más actividad física, pero hacemos todo lo contrario. Los ejercicios aeróbicos, como caminar por lo menos 45 minutos diarios es muy recomendado”.

Según la OMS, la actividad física reduce el riesgo de sufrir infartos de miocardio porque ayuda a que el cuerpo queme grasas y azúcares y a que mantenga el peso adecuado, además porque reduce la tensión arterial, aumenta la concentración de oxígeno en el cuerpo, disminuye el estrés, fortalece el músculo cardíaco y los huesos, mejora la circulación sanguínea y el tono muscular.

La cardióloga también recomienda reducir la ingesta de grasas y azúcares refinadas que contienen las bebidas grasosas, las reposterías y los dulces.

Otra de las recomendaciones es consumir frutas y vegetales verdes ricos en antioxidantes.

Nosotras

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