Agencias/VIDA
Si no puedes afrontar las dificultades con las que te encuentras en tu vida, únete a ellas o, mejor, salúdalas con una carcajada. Es un método que cada vez se utiliza más en las consultas de los psicólogos y psiquiatras de todo el mundo y se presenta como la cara más amable de las terapias de choque.
Estas se suelen aplicar en casos severos de depresión o cuando el individuo sufre una fobia que no ha podido superar con otros tratamientos. Su efectividad se observa tras hacer que el paciente se enfrente directamente a sus miedos. Pese a su agresividad (funciona aplicando descargas eléctricas controladas), logra importantes mejoras en los casos más extremos de trastornos mentales.
Pero, para solventar problemas más cotidianos, te proponemos tomar en cuenta ciertas medidas muy sencillas que puedes realizar, incluso, sin la ayuda de un experto. Por ejemplo ten en cuenta que afrontar no solo la vida sino también los problemas con los que vivimos con humor nos ayuda a distanciarnos de ellos y a verlos con otra perspectiva.
Al observarlos desde un segundo plano, adquirimos otro punto de vista que nos permitirá juzgar lo que nos ocurre de un modo completamente impersonal.
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