La mayoría de la lista de diputados de los partidos políticos está llena de incondicionales de los caudillos y les prodigan obediencia cuando llegan al parlamento. LA PRENSA/ARCHIVO

Asamblea será clave

Uno a uno frente al televisor, a medida que avanzan los últimos días de la contienda electoral, los candidatos presidenciales aparecen con más frecuencia. Tienen más protagonismo a diferencia de quienes sus partidos llevan como diputados.

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Octavio Enríquez

Uno a uno frente al televisor, a medida que avanzan los últimos días de la contienda electoral, los candidatos presidenciales aparecen con más frecuencia. Tienen más protagonismo a diferencia de quienes sus partidos llevan como diputados.

Mauricio Zúñiga, presidente del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), un estudioso del tema, cree que la prevalencia de las candidaturas presidenciales obedece a la cultura política que ha imperado en Nicaragua, acostumbrada al caudillismo. 

“El peso del candidato presidencial, y en algunos casos del caudillo, invisibiliza la importancia que tiene elegir a los representantes de la Asamblea Nacional”, explica este hombre canoso, de modales académicos, y un fiel creyente del control que puede ejercer en el poder ejecutivo el parlamento.   

Zúñiga advierte que, de lograr una asamblea equilibrada, depende el rumbo de un país.

“Es fundamental que la gente entienda que elegir un presidente es tan importante como elegir una asamblea balanceada; que pueda ser un poder del Estado donde se debatan los asuntos del país y se le pueda decir al presidente, sea cualquier presidente, señor aquí usted no es absoluto”.   

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Según el Ipade, el cuatro por ciento de los votos de los candidatos a presidente migra a otras opciones políticas cuando se trata de diputados desde 1990.

Mauricio Zúñiga explicó también que en el caso de las elecciones legislativas existe un problema de equidad en relación con el reparto de los escaños por departamentos. “Hay algunas regiones que tienen más diputados de los que deberían tener y departamentos que están subrepresentados en base al número de electores”, dice.

Zúñiga habla de una propuesta que hicieron desde hace dos años a los partidos donde les plantean redistribuir la cantidad de diputados por departamento.

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Cuando lo dice apenas han pasado minutos desde que describió a Nicaragua. Según Zúñiga, el control del partido de Gobierno se debe a que aventajó a su socio político, el Partido Liberal Constitucionalista, con el que se repartió las instituciones del Estado en el año 2000.  

“A la larga el partido que se ha vuelto más hegemónico, ha venido coaptando esos espacios y ha venido doblándole el brazo al otro partido que se supone iba a ser el equilibrio del poder”, dice.  

El especialista se queja que no ha escuchado hasta ahora ninguna propuesta de parte de los diputados para cambiar el sistema que describe bajo la lógica del partido-atrapa-lo-todo.

Incluso recuerda que, además de las reformas constitucionales que el Ejecutivo propuso para legitimar la candidatura ilegal de Daniel Ortega, existía una propuesta de reformar el sistema político en su totalidad.   

“Una cosa son las reformas constitucionales que podés modificar algunos aspectos, otra cosa es que podés modificar el régimen republicano que ha regido al país durante 150 años y sustituirlo por un régimen semiparlamentario que sería algo novedoso”, sostiene.   

LA ESTRATEGIA DEL FSLN   

Cairo Manuel López, expresidente de la Asamblea Nacional durante 1996 y un reconocido académico en el país, es de quienes acentúa  que se debe pensar muy bien por quién se votará.

“Porque elegir como se ha hecho en el pasado, a muchos diputados que cuando son electos se desvinculan de sus mismos departamentos y se vienen a vivir a Managua, supone un acto de egoísmo y no de servicio a la población”, dice el antiguo legislador.

López no cree en las encuestas que colocan al Frente Sandinista con un respaldo del 60 por ciento del electorado. Para él se trata de desanimar a la población que adversa al partido de gobierno. 

“El FSLN trata de aparentar ser más grande de lo que realmente es”, explica y cuestiona  el sistema de elección en que la gente vota por listas, muchas veces sin saber quiénes son los candidatos y solo siguiendo al partido del que forman parte.

Muchos de los diputados que van no son personas destacadas. Se colocan como vagones detrás de la locomotora que son los candidatos a la Presidencia de la República”. Cairo Manuel López,expresidente de la Asamblea Nacional.

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COMENTARIOS

  1. hugo zelaya
    Hace 15 años

    Por aquello del cociente electoral al ir tan dividida la oposición el FSLN puede obtener sin necesidad de fraude una mayoría significativa en la Asamblea Nacional, eso sería bueno para el bienestar del país, ya que muchos candidatos opositores no representan los intereses de la nación ni de la mayoría de la gente.

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