El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se retiró ayer de la XXI Cumbre Iberoamericana que se realiza en Asunción, en protesta por la intervención de la vicepresidenta para América Latina del Banco Mundial, Pamela Cox. Correa asumió así el protagonismo que en el pasado tuvieron el cubano Raúl Castro o el venezolano Hugo Chávez. El mandatario acusó al organismo de “heraldo de neoliberalismo en América Latina”. El BM respondió que ellos no obligan a ningún país a trabajar con ellos.
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